Expreso político a exmagistrada: «Fue guillotina de la dictadura hasta que el monstruo tocó a su familia»
Rosmit Mantilla, defensor de derechos humanos y expreso político, publicó una carta abierta dirigida a la exmagistrada del Tribunal Supremo de Justicia Bárbara César Siero en la que aseguró que «su victimismo llega tarde», pues ha sido parte de un sistema represor que ayudó a liquidar los derechos de muchos venezolanos.
Mantilla difundió la misiva tras la denuncia de coacción realizada por la exmagistrada, la noche del martes 6 de octubre, en la que aseguró que fue presionada para firmar inhabilitaciones a varios adversarios del gobierno, entre ellos, la líder opositora María Corina Machado.
«No pretenda venderse ahora como una disidente ni como una funcionaria que descubrió la tiranía por sorpresa. Cuando un juez acepta chantajes para liquidar los derechos de otros, no es una víctima: es un ejecutor que perdió el turno en la mesa».
Señaló que si bien la denuncia llega tarde, sirve para confirmar «lo podrido del sistema».
Mantilla comenzó la carta retomando parte de lo relatado por César Siero sobre la detención de sus dos hermanos y su cuñada para coaccionarla y obligarla a actuar contra Machado. Seguidamente, el defensor de derechos humanos describió parte de las acciones realizadas por la exmagistrada mientras formó parte activa del sistema judicial, por lo que la reacción que generan sus declaraciones en este momento son de «rabia» y no de compasión.
A continuación parte del texto publicado:
«…Usted no acaba de llegar a este juego. Durante diez años tuvo un despacho en el Tribunal Supremo de Justicia y antes de eso pasó por los tribunales de Caracas. Sabía al detalle cómo operaba ese aparato porque usted misma fue una de sus piezas más útiles.
Hagamos memoria. En 2014, cuando estaba al frente del Tribunal 29 de Juicio, le llegó la demanda de Diosdado Cabello contra el diario Tal Cual. Bastó una orden política para que usted le prohibiera salir del país a Teodoro Petkoff, un hombre anciano y enfermo, junto al resto del equipo editorial. Ese favor le abrió las puertas del piso alto: poco tiempo después la juramentaron en la Sala Político-Administrativa con el respaldo abierto del chavismo y la bendición de Francisco Ameliach.
Ahí adentro no hubo quejas de su parte. Cobró su sueldo, disfrutó del poder y puso el sello en cada decisión que le pidieron. El 13 de abril de 2023 firmó como ponente la sentencia que le clavó el ataúd a Radio Caracas Radio. RCR denunció que la sacaban del aire por retaliación política y usted despachó el reclamo diciendo que no había pruebas y que los periodistas bien podían irse a opinar a otra parte mientras Conatel apagaba los transmisores.
Ese era el libreto mientras le convenía. Pensó que los amigos influyentes y la disciplina ciega la hacían intocable, pero en ese sistema nadie tiene inmunidad comprada. Cuando Miraflores necesitó sacar del juego a María Corina a finales de 2023, a usted le tocó pasar por la misma moledora que ayudó a calibrar. Le secuestraron a la familia para obligarla a firmar.
La cárcel injusta que hoy sufren sus hermanos es espantosa, exactamente igual a la que sufren cientos de presos políticos cuyos familiares tocaron las puertas de su tribunal buscando amparo y solo encontraron silencio cómplice».
TalCual


