Expectativas por soluciones motivan a larenses a votar el 28 de julio
En el corazón de Barquisimeto, capital del estado Lara -la cuarta ciudad más poblada de Venezuela con más de un millón de habitantes- varios larenses se debaten sobre las posibles soluciones a los problemas cotidianos que padecen, como las fallas constantes en servicios básicos.
Muchos sienten, como Rickson Robles de 25 años, que participar este 28 de julio es una alternativa para cambiar su situación, pues dice que se inscribió en el Registro Electoral porque desea votar por un “cambio”. Es técnico medio de formación y no pierde la esperanza de convertirse en un profesional.
“Es difícil verse en un futuro acá porque el trabajo solo da para sobrevivir. Uno quiere aspirar a más y la opción que uno ve es irse del país”, comenta Rickson. “Intenté estudiar en tres universidades, pero o trabajaba o estudiaba para no ser una carga para mi familia”.
El joven afirma que pese a la dificultad de informarse en los medios tradicionales, ha podido conocer las propuestas de los candidatos o figuras políticas a través de su celular, dispositivo que se ha convertido en su canal informativo. “Me identifico con María Corina. La veo como una puerta de salida a toda esta situación. Si la oposición no gana, lo más seguro es que me vaya de Venezuela”, asegura Rickson.
Pero no todos los barquisimetanos están al tanto de las ofertas electorales. Alexis Lameda, de 30 años, afirma que desconoce las propuestas de los candidatos y confiesa no estar informado al respecto. Para él, los problemas de servicios básicos no son una motivación suficiente para votar el próximo 28 de julio. “Los problemas no cambian de la noche a la mañana, todo es un proceso. No he decidido participar aún en las elecciones porque no he estudiado la situación política para tomar una decisión”, subraya.
Otra perspectiva expresa Ylenia Rojas, de 44 años. “Me siento motivada a trabajar por un país mejor que el de antes”, dice con determinación. El cambio de gobierno, insiste ella, es esencial para lograr mejoras significativas en todos los ámbitos.
“Quiero que mis familiares regresen y encuentren un entorno más estable”, agrega Ylenia. Su deseo de reunir a sus seres queridos y construir un futuro más prometedor la impulsan a participar activamente en este proceso electoral.
Por su parte Gilberto Franco, de 56 años, no titubea al expresar su motivación: “La necesidad de un cambio político es mi principal motor”. Las constantes fallas en los servicios básicos, como la luz y el agua, lo afectan directamente.
“Espero que un nuevo gobierno pueda abordar estos problemas de manera efectiva”, comenta este larense. La urgencia de una gestión más eficiente y orientada al bienestar de los ciudadanos, asegura, es lo que lo llevará a votar el 28 de julio.
Oswaldo Hernández, de 57 años, comparte una visión amplia y optimista: “Estamos motivados a participar porque queremos cambiar al país para bien”. Su llamado a priorizar la empresa privada y permitir que las empresas trabajen en paz refleja una búsqueda de estabilidad y desarrollo. Ve en el voto una herramienta para construir un futuro más próspero y justo.
Con información de El Impulso


