Internacional

Europeos reclaman mejoras educativas, aunque sin la virulencia de los disturbios franceses

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La virulencia de las protestas estudiantiles en Francia no tiene eco en los países europeos, aunque en varios de ellos sí hay conflictividad y movilizaciones en estas primeras semanas de curso escolar.

Los recortes en educación, tanto en docentes como en medios y materiales, están detrás de las protestas en diferentes países, aunque por el momento se escapan algunos, como Reino Unido, Italia o Suiza.

El caliente otoño francés

La educación francesa arrastra un malestar profundo que se ha ido acumulando durante años. Los profesores denuncian pérdida de poder adquisitivo y unas condiciones de trabajo cada vez más difíciles, hasta el punto de que la profesión ha perdido atractivo y faltan docentes para cubrir las bajas.

Alumnos y profesores denuncian aulas masificadas, jornadas excesivas y centros deteriorados y mal preparados para afrontar frío o calor.

Las reformas educativas han añadido otra fuente de tensión, en particular por lo que se refiere a «Parcoursup», el sistema de acceso a la universidad, cuestionado por su opacidad y por favorecer, según sus críticos, a los estudiantes de entornos más favorecidos.

Cuando la protesta va más allá de lo educativo

Las movilizaciones de estudiantes más recientes en Alemania, como la del 25 de septiembre pasado, a la que se sumaron 45.000 alumnos en más de cien ciudades, tuvieron como objetivo protestar contra el reconocimiento médico obligatorio de jóvenes en edad militar, una posible reintroducción del servicio militar obligatorio si el modelo basado en la voluntariedad no es suficiente, y los recortes en el ámbito social y educativo mientras aumenta el gasto en armamento.

Los docentes alemanes, por su parte, dieron en una reciente encuesta un dato relevante, ya que el 48 por ciento de ellos opina que en su centro educativo se debería hacer más por la educación para la democracia.

UR