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Especial 6D | En Bolívar desconocen a los candidatos y en Zulia se ven obligados a votar (I Entrega)

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TalCual junto al Correo del Caroní, La Nación, Yaracuy al Día, La Verdad, El Impulso y La Mañana nos unimos para ofrecer a los lectores un registro más amplio de cómo se prepara el país para las próximas elecciones parlamentarias del 6D. En esta entrega les ofrecemos el panorama en Bolívar y Zulia.

Las próximas elecciones parlamentarias en Venezuela, a celebrarse el 6 de diciembre de 2020, serán bastante particulares, inéditas –por decir lo menos–, no solo por ser “a la medida” del gobierno, bajo una serie de irregularidades y violaciones al Reglamento de la Ley Orgánica de Procesos Electorales (Lopre), con el precedente de una Asamblea que no pudo legislar, con diputados en ejercicio perseguidos y en el exilio, con la imposición de una asamblea constituyente, con una asamblea paralela desde enero de 2019 y la división de los partidos de oposición. También serán particulares e inéditas porque se llevarán a cabo en medio de la pandemia de la covid-19, sorteando una escasez de combustible nunca antes vista en el país y en pleno colapso de los servicios públicos: con cortes de eléctricos que superan las seis horas, en varios estados del occidente.

“Elecciones parlamentarias 2020, en pandemia, sin gasolina y nada prístinas ¿Qué dice el soberano en…?” especial realizado por TalCual y La Mañana junto con seis medios del país, tiene como objetivo conocer, ¿Qué dicen los electores de distintas regiones del país?, ¿Cómo se lleva a cabo la campaña en medio de la pandemia y de la escasez de gasolina?, tomando en cuenta las particularidades y realidades de cada región.

Las elecciones parlamentarias en Bolívar pasan casi desapercibidas. Si bien los ciudadanos hablan del tema en las colas por gasolina, por ejemplo, la conversación se centra en atribuir este proceso a la flexibilización que habrá durante diciembre, pese a las altas cifras de contagios por covid-19 en la entidad del sur de Venezuela.

En 2015, la oposición ganó siete de ocho curules correspondientes a Bolívar, un estado estratégico por los yacimientos mineros que posee y que han significado masacres y la presencia de grupos irregulares al sur de la entidad. Esto ha sido el centro de las constantes denuncias que todavía hace el diputado en el exilio Américo De Grazia.

El 45% de 450 encuestados en los municipios Caroní, Piar y Angostura del Orinoco (Heres) manifestó no estar dispuesto a ir a votar el 6D, de acuerdo con un estudio de estudiantes de Ingeniería de la Universidad Católica Andrés Bello (UCAB), núcleo Guayana, tutorados por el magíster en Estadística Aplicada, Omar Castro. 27,86% dijo no estar convencido y solo 9,76% dijo estar muy seguro de ir a votar.

«No creo que vaya a votar. Yo tenía años sin votar y en 2012 me activé de nuevo porque tuve esperanzas. Hasta las elecciones de gobernador voté, cuando nos robaron descaradamente, no quise votar más», cuenta la bolivarense Joelis Boada, ama de casa, quien asegura conocer solo «algunos de los candidatos» para esta contienda.

Ese 45% de ciudadanos que no quieren votar el 6D se aprecia perfectamente en las colas por gasolina. La mayoría de ellos estima que lo más probable es que ese mismo domingo estén en una cola de varios días para intentar abastecerse de 30 litros de combustible.

*Lea: Por poca promoción electoral, venezolanos irán a las urnas sin saber de sus candidatos

«El deber ser es ir a votar para sacar a este gobierno, pero el problema es que desde que le hicieron el fraude a Andrés Velásquez, dejamos de creer en las elecciones si el CNE sigue favoreciendo al gobierno. La gente lo que está pendiente es de resolver su día a día, echar gasolina para poder medio trabajar y buscar la comida», manifestó José Soto, comerciante.

«No voy a votar. No creo en este CNE. Participaré en la consulta popular, apuesto por la activación de los mecanismos internacionales para salir de este régimen», afirma Carlos Villalobos, abogado, quien también asegura conocer solo «algunos» de los candidatos para este 6D.

45% de 450 encuestados en los municipios Caroní, Piar y Angostura del Orinoco (Heres) manifestó no estar dispuesto a ir a votar el 6 de diciembre | Foto: William Urdaneta 

12 planchas de candidatos

De acuerdo con el estudio de la UCAB Guayana, 86,43% de los encuestados no conoce a los candidatos a diputados para la Asamblea Nacional en las elecciones de este 6D.

En Bolívar hay 12 planchas de candidatos, la mayoría en alianzas. Cada una cuenta con 20 aspirantes: 10 principales y 10 suplentes. Estos se distribuyen en cuatro por voto lista, dos por el circuito 1, tres por el circuito 2 y uno por el circuito 3. Por la representación indígena hay dos candidatos, postulados en cinco tarjetas.

«En la empresa hay mucha presión por ir a votar. Si es por mí no voy, pero siempre existe el temor de que nos desactiven y nos terminen de quitar lo poco que nos queda. Así que sí voy a votar, por los del oficialismo porque me toca votar por ellos», explica un trabajador de las empresas básicas, que prefirió mantener su nombre en anonimato.

En medio de la pandemia, la campaña se ha concentrado en caminatas y asambleas de vecinos en sectores más populares. Los que más han omitido las medidas de bioseguridad son los candidatos del Gran Polo Patriótico. Solo en el arranque de la campaña electoral, hicieron una marcha y concentración (sin el distanciamiento requerido) en la sede de CVG Alcasa, una empresa con nula producción desde marzo de 2019.

Las propuestas

Los candidatos para este 6D han concentrado la campaña más en el discurso político que en las propuestas legislativas. Las facciones de oposición, por ejemplo, concentran esfuerzos en convencer al elector de participar. Algunas ofertas se centran en mejoras de los servicios públicos básicos, como buscar financiamiento para Hidrobolívar. Esta es una de las propuestas de Orlando Lisboa, candidato de Voluntad Popular en el circuito 2.

Nancy Ascencio, quien busca recuperar el curul que en 2015 perdió ante De Grazia en el circuito 3 (sur de Bolívar), se ha referido en entrevistas a promover desde el parlamento la creación de una zona económica especial desde el municipio Gran Sabana hasta Angostura. En segundo lugar, promover una ley para que un porcentaje de la explotación de minerales auríferos y no auríferos quede en los municipios y se destinen a las áreas social, salud, educación y servicios públicos.

Otra de las propuestas de Ascencio es la construcción de un hospital general en el sur del estado Bolívar. Sin embargo, en Ciudad Guayana está vivo el recuerdo del prometido hospital tipo III para San Félix (municipio Caroní), que la CVG prometió en 2014 y para el cual se aprobaron recursos.

«Es la primera vez que voy a participar y quiero ser parte de ese proceso, sentir que al menos estoy manifestándome, y poder reclamar luego si los que ganan no cumplen. Voy a votar y conozco los candidatos», afirma Luis Perdomo, quien ejercerá por primera vez su derecho al voto.

En Zulia la campaña trae dólares, comida, agresiones y esperanzas

las próximas elecciones parlamentarias en Venezuela, a celebrarse el 6 de diciembre de 2020, serán bastante particulares, inéditas –por decir lo menos–, no solo por ser “a la medida” del Gobierno, bajo una serie de irregularidades y violaciones al Reglamento de la Ley Orgánica de Procesos Electorales (Lopre), con el precedente de una asamblea que no pudo legislar, con diputados en ejercicio perseguidos y en el exilio, con la imposición de una asamblea constituyente, con una asamblea paralela desde enero de 2019 y la división de los partidos de oposición. También serán particulares e inéditas porque se llevarán a cabo en medio de la pandemia de la covid-19, sorteando una escasez de combustible nunca antes vista en el país y en pleno colapso de los servicios públicos: con cortes de eléctricos que superan las seis horas, en varios estados del occidente.

«Lo peor es no votar», aseguran en Zulia

Con tres niños chiquitos que criar en una Venezuela en crisis, desde el estado Zulia, Mariana dice que no tiene tiempo para elecciones. Sabe que el 6 de diciembre son los comicios de la Asamblea Nacional (AN), pero no cree en su legalidad.

A su juicio, no hay condiciones. Para otros, las parlamentarias son una balsa de esperanza y admiten que hay obstáculos, pero aseguran que lo peor es no votar.

“Me levanto a las 5:00 de la mañana y hago el desayuno de mi esposo. Él se va en bicicleta al trabajo porque no hay gasolina ni efectivo. De una vez monto el resto de la comida y el almuerzo, antes de que se vaya la luz”, cuenta Mariana.

Además explica que tiene una cocina eléctrica, “porque no hay gas por tubería y la bombona sale cara. A las 9:00 de la mañana, debe estar todo listo porque me siento con mi hijo para las clases a distancia”.

“Eso es hasta el mediodía, mientras limpio y hago otros oficios”, relata la mujer que vive en el barrio Torito Fernández en la parroquia Antonio Borjas Romero de Maracaibo.

Mariana es comunicadora social, pero está desempleada. Después del mediodía, trabaja en un “ciber” propio, donde alquila computadoras e internet por horas.

Entre los cortes eléctricos, la falta de gas, el tener que “estirar el agua” (que llega cada 20 días), la falta de efectivo y ser la maestra de sus hijos, asegura que “no tengo tiempo para pensar en elecciones” y qué “votar no es la solución porque harán trampa”.

Desde el Zulia, una de las zonas más afectadas por las deficiencias de los servicios públicos, se define a sí misma como “una luchadora”.

“Hay cosas más importantes que las elecciones. Solo ven el beneficio personal, son líderes falsos. Prefiero enfocarme en otra cosa”, declaró a La Verdad, sin dar su nombre verdadero por temor a que le quiten el bono del gobierno.

No sabe los nombres de los candidatos de su circuito que es el número cuatro, sino solo el del postulado del PSUV: “Es el que más escucho, pero no quiero nada de esa gente”.

Por obligación y por esperanza

Juan Ferrer vive en Pomona, parroquia Cristo de Aranza de Maracaibo. Es pensionado. Cocina con leña por falta de gas. Sabe que “la cosa está difícil”, pero “lo último que se pierde es la esperanza”. Por eso votará.

No conoce el nombre de los candidatos de su circuito. Solo sabe que al momento de votar, escogerá la tarjeta de uno de los partidos de oposición.

María Solarte reside en Sierra Maestra, parroquia Francisco Ochoa del municipio San Francisco. Tampoco conoce los nombres de los candidatos, se guiara por el logo del partido de su preferencia.

“No quiero votar porque no confío en los resultados. Lo haré porque me lo exigen en el trabajo. Soy maestra del Ministerio de Educación”, afirmó.

Candidatos a pie

Las dificultades propias de un país en crisis trastocan el ambiente electoral con una campaña en la que, pese a los acuerdos, los candidatos de oposición no pueden surtirse de gasolina en las estaciones de servicio. Se trasladan a pie, en cola o por combustible que les donan.

Muestran sus credenciales, pero los militares solo les dan una respuesta: “Tenéis que hacer la cola”.

Movilizarse para el trabajo de calle se les hace cuesta arriba. Deben comprar combustible en el mercado negro, si no, se van a pie a las actividades de campaña.

“Gracias a Dios cuento con gente que nos dona gasolina, también la fiamos y compramos en el mercado negro. En las gasolineras nos dicen que tenemos que hacer la cola y con tantas actividades no da tiempo”, expuso el opositor

Emanuel Sierra, candidato del partido El Cambio por el circuito 9 en el municipio San Francisco.

Admite que hay “ventajismo” por parte de los candidatos del PSUV, quienes según él, usan los buses rojos del transporte público para llevar a las personas a sus eventos.

-Si cree que no hay igualdad, ¿Por qué va a las elecciones?

-“El ventajismo sirve de rechazo contundente al gobierno. La mayor expresión que vamos a ver contra ese ventajismo será con contundencia en la votación del 6 de diciembre. La gente cuando nos ve en la calle dice ‘si eres gobierno arranca de aquí’”, respondió Sierra.

El opositor Gustavo Valbuena, jefe de campaña de la Alianza Democrática en el Zulia y candidato al voto lista, contó que la mayoría de los candidatos se van a pie a sus eventos.

Subrayó que hay un acuerdo con el gobierno, según el cual todos los candidatos tienen un salvoconducto para que les suministren combustible.

“Supe de una estación de servicio que suplía a los empleados del CNE, pero nuestros candidatos fueron y les dijeron que no. No cumplen con el reglamento”, declaró Valbuena.

Alexander Alvarado, concejal de Colón y candidato del Partido Comunista de Venezuela (PCV) por el circuito 12 que agrupa a los municipios Colón, Sucre, Francisco Javier Pulgar y Catatumbo, es uno de los que sufre ante el déficit de combustible.

“Me muevo entre los municipios en cola o en buseta de transporte público, otras veces nos colaboran con gasolina”, dijo.

“Peleamos contra el caos”

El jefe de campaña de la Alianza Democrática en el Zulia reconoce que ante la falta de gas, de combustible, las recientes inundaciones y la hiperinflación, “ahorita hay menos condiciones que nunca”.

Destacó que “no podemos obviar la crisis. Peleamos contra el caos, lo hacemos para que ese caos no se siga reproduciendo”.

Ratificó que hay un “ventajismo” a favor del PSUV, pero que eso ha sido en todos los gobiernos. “El Estado siempre tendrá la ventaja”. Reclaman respeto a los acuerdos.

Asegura que pese a los obstáculos, van a elecciones porque son la crisis y el ventajismo lo que crean las condiciones para que la gente se pronuncie sufragando. “Ese rechazo es la mejor condición” para que la mayoría se motive a votar.

Pastores y comida

El candidato Emanuel Sierra, de 38 años, es pastor y apóstol de la Comunidad Cristiana Internacional Puertas y Cielos Abiertos en San Francisco. Es primera vez que se lanza a la política.

-¿Por qué un pastor decide ser candidato?

-“Sigo siendo pastor, y decidí postularme porque el pastor también tiene miembros en su iglesia que alaban a Dios, pero que no saben qué van a comer mañana. El pastor es un ciudadano que no cierra sus ojos ante la necesidad”, respondió.

Dona platos con comida en un país donde se requieren 354.52 salarios mínimos para comprar la cesta alimentaria.

“Tengo un comedor comunitario desde hace 10 años en el barrio Negro Primero. Esto no es nuevo para mí. En esta campaña, hemos hecho 25 comedores móviles, los llevamos a varios sectores”, refirió.

Dólares y agresión en campaña

Mientras que unos candidatos dan comida, otros regalan dólares. Una vez más los “verdes” aparecen, ahora no solo como propuesta salarial, sino como regalo en campaña.

“Hace poco el candidato del PSUV, Fidel Madroñero, (en el circuito cuatro) hizo una competencia deportiva en mi sector. Le dio dólares al equipo ganador”, aseguró Gladys Ferrer en la parroquia Antonio Borjas Romero de Maracaibo. Sostuvo que el postulado rojo también dona sillas de rueda y alimentos.

Por su parte, One Soto, candidato del PCV en el circuito cuatro, indicó que Madroñero da mil dólares al equipo ganador.

“Quisiéramos saber de dónde salen estos recursos. ¿Son del Estado o de dónde provienen? Da bicicletas y teléfonos de última generación a algunos dirigentes de base”, expresó Soto.

Denunció que en este circuito “algunos sectores del comando de campaña” amenazan a la gente con que si no votan, no les darán más CLAP.

El retiro de este beneficio también es una “amenaza” en el circuito 12 por parte del PSUV con la abanderada Gerardina Parada, expuso Alvarado: “Utilizan el CLAP para comprar votos”.

Soto declaró que “hemos sido agredidos físicamente por grupos de choque al servicio del comando de campaña del circuito cuatro. Ya denunciamos ante la Fiscalía. Esto indica que hay temor a nuestras propuestas”.

Contó que durante el simulacro electoral, los simpatizantes del PCV en el circuito 10 del Zulia, seleccionaban la tarjeta de esta tolda, pero les salía otro candidato, algo que ya denunciaron ante el CNE.

Propuestas van y vienen

La mejora de los sueldos, pensiones y la producción agroalimentaria son propuestas resaltantes de los candidatos en una Venezuela con precios dolarizados y con una inflación acumulada de 1.798,57 por ciento.

Mientras que Emanuel Sierra propone anclar los salarios al dólar, One Soto ofrece fortalecer el bolívar con sueldos que cubran la cesta alimentaria.

El pastor candidato planteó aprobar una Ley de Encuentro Nacional para el diálogo y otra Ley de Protección a la Familia que rechace el matrimonio igualitario.

Soto ofrece robustecer la producción industrial y agroalimentaria y rechazar a los sectores que instan al “bloqueo económico”. Asegura que en el PCV reconocen a Nicolás Maduro como presidente, pero que no comparten sus políticas económicas.

“No queremos ni el Petro ni el dólar. Hay que fortalecer el bolívar”, enfatizó Soto, quien plantea un plan de emergencia para reestablecer los servicios de gas, agua potable y electricidad.

En el circuito 12, Alexander Alvarado presenta una Ley Territorial que impulse la inversión y la producción agrícola.

“Crearemos una nueva economía para el Sur del Lago, que el financiamiento sea a través de una autoridad única. Hay que fortalecer la producción de maíz, arroz, plátano y de todo lo que se desarrolla aquí”, dijo Alvarado.

Autores: Jhoalys Siverio/ Correo del Caroní ; Lenys Moreno/ La Verdad

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