Opinión

Entre el día del comerciante y los hijos infinitos desde el occidente de Falcón

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Había puntualizado para hoy compartir una visión del accionar que debe prevalecer este 2021 desde el poema de Andrés Eloy Blanco: “Los hijos infinitos”, pero no puedo dejar pasar por alto que es día de Comerciante en Falcón.

Feliz año nuevo desde Dabajuro, desde el occidente de Falcón. Fue un fin de año diferente pero muy significativo. Todo la esperanza de mundo condensada en esta salutación. Encomendamos en fe los días por vivir a partir de ahora. Fue un primer día del 2021 difícil: sin energía eléctrica, sin agua, sin telecomunicaciones cuando mayor ausencia hay y necesitamos estar juntos aunque sea a través de la tecnología. Hasta para desearle feliz año a los vecinos necesitamos de un teléfono.

Este año en virtud de todo la padecido hay una especie de despertar desde la organización comunitaria. Dabajuro sector por sector se está organizando con la mayor dignidad, decencia y uso de sus deberes y derechos para asumir el rol del cambio que requerimos para salir adelante.

Quiero apoyarme en el poema “Los hijos infinitos” al cual hice alusión al principio para decirles que tenemos motivos de sobra para tomar las riendas y decir hacia dónde queremos llevar a nuestra sociedad. Nuestros hijos son suficiente justificación para decir “Palante es Pa´allá” y vamos avanzando con planes de acción totalmente ajenos al caos sino al consenso para sincerarnos en la mesa de los problemas que afrontamos y decir “aquí estamos, es hora de trabajar juntos” seamos gobierno o no, creamos en el sistema político que sea, sin distinción alguna estamos diciendo en las comunidades y con las comunidades “aquí estamos ¿en qué podemos ayudar?”. Vamos a salir adelante indudablemente. Lo cierto es que nos necesitamos todos.

Recordemos que nos creerán del monte, pero no del montón. Una sociedad culta y organizada es una sociedad que sabe lo que necesita y lo logra.

Si necesitamos una motivación para luchar y organizarnos, aquí está un pedacito de ese poema:

Cuando se tiene un hijo, se tienen tantos niños

que la calle se llena

y la plaza y el puente

y el mercado y la iglesia

y es nuestro cualquier niño cuando cruza la calle

y el coche lo atropella

y cuando se asoma al balcón

y cuando se arrima a la alberca;

y cuando un niño grita, no sabemos

si lo nuestro es el grito o es el niño,

y si le sangran y se queja,

por el momento no sabríamos

si el ¡ay! es suyo o si la sangre es nuestra.

Hoy es Día del Comerciante falconiano. Como referencia del significado histórico recomiendo el libro de Alejandro Játem Támer titulado “Joffre paúl Játem Reyes, una vida ejemplar” donde hay referencias puntuales y anecdóticas sobre el origen y vivencias de este día en Falcón. Va a tocar nuevamente solicitar a nuestro distinguido coterráneo Dr. Douglas Játem Villa para tener un ejemplar a disposición del pueblo de Dabajuro, quien ya gentilmente nos ha apoyado en otras oportunidades con ello.

El comercio en Dabajuro es sin duda la actividad en conjunto con la producción agropecuaria que nos coloca en el epicentro de los servicios en el occidente de Falcón. Para muchos es sinónimo de riquezas el solo hecho de ser comerciante, de tener un estatus superior; cuando en realidad son el sector que ha batallado a punta de angustias para sobrevivir los embates de la hiperinflación, la dolarización silenciosa pero latente y vigente en la praxis, la descapitalización y una retahíla de compromisos que parecen nunca acabar.

La otrora imagen de prosperidad y abundancia hoy es supervivencia. Los comerciantes de Dabajuro son el motor con quienes la sociedad tiene en deuda una sesión solemne, una “menciocita” aunque sea, una salutación. Un motivo de reconociendo y motivación para salir adelante. Siempre ha sido la autofelicitación gremial la que ha prevalecido y siempre se etiqueta de “elitesco” a pesar de saber ante cualquier actividad a desarrollar en el pueblo los primeros en decir presentes ante cualquier solicitud de cualquier índole son sus comerciantes y ganaderos, sin excusas en el pago de impuestos. Siempre diciendo de alguna manera “presentes”.

Un saludo enorme desde nuestra columna semanal a todos los comerciantes del occidente falconiano, hoy organizados en cada municipio. Dabajuro tendrá en los próximos días la juramentación por parte del presidente de Fedecamaras Falcón, Daniel Villa, de la Junta Directiva Ad-honorem provisional que asumirá por un corto periodo las riendas de la Cámara de Comercio de Dabajuro mientras se organiza la elección formal de dicha directiva; agradeciendo de antemano y de forma personal la designación que recae hasta ahora en un excelente equipo, miembros formales de dicha Cámara, donde espero con mucho entusiasmo poder cumplir un rol acorde a la responsabilidad encomendada.

A todos los comerciantes dignos de nuestro Falcón, de nuestros municipios: ¡Feliz día!


Admiración en la loable labor desempeñada. Comprensible solo para quienes conocen sus realidades.

Seguimos en la lucha ferviente por nuestros pueblos, por nuestra gente y en nombre de su dignidad.

La voz del pueblo es la voz de Dios. Esta semana entrante iniciarían los trabajos de recuperación del sistema de distribución del agua del embalse “El Mamito”. Estamos atentos.

Llegó el año de la promesa y la premisa.

Por Lourdes Díaz Güerere

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