Opinión

El nuevo protagonista

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Douglas Jàtem Villa

El hombre nace, evoluciona intercambiando para producir y consumir y satisfacer necesidades, y muere. La Historia y la Filosofía lo conducen a lo largo del tiempo, desde la Antigüedad hasta la era Contemporánea, pasando por las eras Moderna y Contemporánea. 

Durante este largo periplo se desenvuelve con mayor y menor estabilidad y equilibrio en el seno de la colectividad, como lo exhibe la historia de la humanidad durante los últimos siglos. Véase la evolución del proceso de concentración del poder, el surgimiento y caída de los grandes imperios, como el Romano, y como pudiera estar ocurriendo con Estados Unidos en los tiempos que corren, y la distribución resultante del excedente extraordinario producido.

Es importante apreciar la magnitud de este último dado que la misma pudiera significar su desigual permanencia a lo largo del tiempo. Esto a su vez se relaciona con el papel que puede, o debe, jugar el estado, dada la grave responsabilidad que le compete en materia de las mayores o menores posibilidades de actuación armonizadora, funcionando cómo funciona el mercado en el modelo de equilibrio general Cabe preguntar si el liderazgo del proceso debe o no corresponder, en cuanto a poder de decisión se refiere, a la colectividad, a la Sociedad Civil, la cual engloba todo el complejo o universo social excluyendo las instituciones y demás entes públicos que ejercen las atribuciones administrativas del poder.

Esto significa, entre otras cosas, que los partidos políticos deberían considerarse como parte del estado, dada su participación en el proceso de estructuración del sistema público, y no de la Sociedad Civil. Igualmente se debe corregir la relación que se establece entre el ciudadano y su condición de propietario, dado que la situación vigente significa que aquel no es propietario, y por ende resultaría ser un actor sin suficiente significación, sin suficiente capacidad para participar y desempeñar su papel regularizador del funcionamiento de la economía, sin capacidad para evitar la generación de excedentes extraordinarios que perpetúan la inestabilidad de la economía.

Se cree que debe considerarse la posición del Doctor Enzo Del Búfalo acerca de este tema en .la presentación que hizo en la reciente jornada del Congreso de Economía de la Academia Nacional de Ciencias Económicas, refiriéndose al análisis de las relaciones de poder entre subjetividades sociales que sustentan las categorías económicas, y la teoría estructuralista latinoamericana

Cerrando con Venezuela al frente, es obvio que el proceso político venezolano revela un panorama complejo que lleva a analistas reconocidos, como Moises Naim y Ricardo Hausmann,a advertir acerca de los peligros que amenazan la democracia, como lo que se registra en nuestro país, Ucrania, España, Estados Unidos, Nicaragua, el intolerable conflicto entre Israel y Hamas y otros.

En el caso de Venezuela, se aprecia una situación en la cual la medición de opinión muestra la debilidad del gobierno y la fortaleza de la oposición liderizada por Edmundo González Urrutia y Marìa Corina Machado, acompañados por un renovado movimiento de partidos políticos, el cual,para continuar actuando, deberá ajustarse a los conceptos contemporáneos de democracia y libertad. Se reitera la visión de una  modificación del patrón de relación entre el momento que se vive en el país y la existencia resultante, lo cual puede incluso llevar a pensar que Venezuela, con la conversión del pueblo en ciudadanìa participativa, puede exhibir en los tiempos que corren un comportamiento que signifique màs libertad y màs democracia.

En otras palabras, se puede observar la aparición de una política civilizada ..