El crítico aumento de temperatura en el país y su impacto en el agro y la ganadería, según experto
El ingeniero forestal Álvaro Zambrano ha puesto sobre la mesa una realidad preocupante para el ecosistema venezolano: en los últimos cien años, el país ha registrado un aumento de temperatura de 1,8 °C. Aunque para algunos esta cifra pueda parecer insignificante, el experto advierte que este cambio térmico es suficiente para desequilibrar los ciclos fisiológicos tanto de la flora como de la fauna, lo que termina por golpear severamente a los sectores económicos que dependen de la naturaleza.
Durante una reciente intervención en Radio Fe y Alegría, Zambrano explicó que este fenómeno se traduce en una pérdida crítica de humedad en el ambiente. En ciudades como Barquisimeto, lo que la población percibe como un calor sofocante es, técnicamente, una señal de alerta climática. El ingeniero señaló que, una vez que el termómetro supera los 30 °C, los procesos biológicos de las plantas se ralentizan, provocando una caída drástica en la producción agrícola nacional.
Consecuencias en los recursos hídricos y el suelo
El aumento de las temperaturas no solo afecta lo que crece sobre la tierra, sino también el ciclo del agua. El especialista detalló que el exceso de calor genera una mayor evapotranspiración, lo que altera el ciclo hidrológico y reduce los niveles de los embalses. Esta situación se agrava con la proliferación de algas, un factor que pone en riesgo la calidad del agua para el consumo humano. Ante este escenario, Zambrano insiste en la necesidad urgente de recuperar la fertilidad natural de los suelos para que el terreno pueda retener nutrientes y agua de manera eficiente.
Innovación y supervivencia económica para 2026
Para enfrentar esta crisis, el experto propone soluciones tecnológicas y de gestión, como el desarrollo de cultivos in vitro más resistentes al estrés térmico y la incorporación de árboles en zonas de pastoreo para regular la temperatura del ganado.
Zambrano es enfático al afirmar que, en el contexto actual de 2026, la sostenibilidad ha dejado de ser una simple elección ética. Hoy en día, se ha convertido en una estrategia de rentabilidad y supervivencia indispensable para cualquier emprendimiento o proyecto económico que desee perdurar en el complejo ecosistema venezolano.


