El casco del doctor
Cuando estudiaba el quinto semestre de ingeniería en la ilustre universidad falconiana UNEFM me pidió para las prácticas de campo que le comprara un casco, desde entonces su actividad como estudiante y algunas ya como ingeniero y profesor universitario lo usaba con mucha frecuencia, una tarde antes de irse a una maestría en Maracaibo dejó el casco en mi casa y desde entonces lo conservo en mi oficina.
El pasado 3 de enero de 2017 lo acompañamos junto a su mamá y sus hermanos al aeropuerto, viajaba al exterior a realizar unos estudios de doctorado mediante una beca concurso que se había ganado para la Universidad Laval en Quebec Canadá, dichos estudios abarcarían un periodo de cuatro años.
Viajaba solo entusiasmado y con mucha fe en lograr su objetivo, quedaban en el país su esposa Thayra y su niño de 6 años Matías Ernesto, pasado poco más de un año, a mediados de 2018 luego de familiarizarse con su trabajo y en condiciones económicas estables estos pudieron trasladase y residenciarse en aquel lejano país donde hace once meses Dios les brindo la dicha de una hermosa bebé. Helenita.
En meses pasados me informo que la Revista Canadian Science Publishing especializada en asuntos científicos de alto valor de Canadá le había calificado como columnista y publicado artículos sobre temas relacionados con las materias de su especialidad. Ayer conversamos como siempre pero esta vez la emoción le invadía, había concluido positivamente sus estudios de doctorado y en función de su rendimiento y capacidad la Universidad le ha otorgado contrato como profesor investigador a partir del 1º de enero de 2021.
Erdrick Leandro el tercero de mis cinco hijos, Cumarebero egresado del Liceo Ezequiel Zamora e Ingeniero Civil de nuestra ilustre UNEFM recibirá formalmente a comienzos del próximo año en la University Laval de la ciudad de Quebec en Canadá su título como “Doctorat en genie civil” especialista en “Geotechnique routiere” e ingresará como titular investigador post doctoral (postdoctoral researcher) de aquella Casa de estudios superiores para desarrollar proyectos conjunto entre el Ministerio de Transporte de Canadá y la Universidad de Laval.
Escribo desde mi oficina con el referido casco al frente, evoco y veo a Erdrick Leandro niño, jugando con sus hermanos y experimentando con sus juguetes, veo aquel joven estudiante con su casco protector descubriendo el mundo que tanto le apasionaba hoy convertido en un gran profesional al servicio del desarrollo científico, humano con sus méritos propios y sus aptitudes naturales apenas pasando la media de los 30 años, todo un mundo por delante para producir ideas y proyectos que conlleven una mejor vida, una mejor y mayor convivencia entre los humanos. Agradezco a Dios vivir estos instantes tan sentidos y emocionantes que nos permite una evaluación afirmativa de nuestra existencia creyendo en lo que es posible si hay voluntad y decisión por realizarlo.
Mayor bendición recibida en estas fechas tan espirituales de fin de año, propicia para el reencuentro familiar, social, con el amor, la fe y la esperanza de un presente luchador y un mañana esplendoroso.
Dios te bendiga Erdrito.
Dr. Ernesto Faengo Pérez


