El alcalde amigo
Cuando una persona sola o con su familia llega por primera vez a un lugar, una ciudad, determinada de Venezuela y observa a la entrada de ese pueblo o ciudad, una limpia y transitable avenida con árboles cuidados y buena señalización de tránsito, recorre sus calles bien pavimentadas, sale por la noche y ve la ciudad iluminada, libre de basura, casas con una expresión de frescura y ambiente, un tránsito automotor ordenado y respetuoso de las leyes y peatones, encuentra gente amable, educada, decente, esa persona siente atracción y curiosidad por ese pedazo de tierra desconocida y una de las primeras preguntas que hace sonriente y con un dejo de admiración es ¿Quién gobierna aquí? ¿Cómo se llama el alcalde?
Si pasa lo contrario, una ciudad sucia, abandonada, calles rotas cubiertas por aguas servidas malolientes en la superficie, personas desaliñadas arrastrando carruchas para proveerse en quebradas y tomas impropias un poco de agua potable, avenidas oscuras y tristes con semáforos infuncionales, sin una señal que identifique y oriente al visitante, turista o empresario hacia un determinado lugar. La pregunta con la frente entre cejada y el rostro constreñido de indignación es. ¿Dónde está el alcalde?
Seguro que en el primer caso el alcalde o alcaldesa de ese pueblo además de su formación personal y sus cualidades como líder, es de ahí, nacido ahí, vive con su familia ahí, camina las calles, hace mercado, usa el transporte público, y conoce muy bien las potencialidades y debilidades de ese pequeño porción de tierra venezolana, comparte, siente y padece con la gente de su comunidad los sinsabores y las alegrías que afectan el día a día su municipio, razones para preocuparse y ocuparse en conjunto con la comunidad para gobernar en función de los intereses comunes, sabe y se asesora con los propios vecinos sobe la ordenación y promoción del desarrollo económico y social, aplica políticas posibles para atender, promover y resolver las condiciones de vida de la comunidad y el resultado es una gestión positiva, en beneficio de ese comunidad.
El alcalde es el gerente de una empresa pública cuyos socios son los habitantes de esa comunidad, y ningún socio en una empresa va a confiar la dirección de la misma a un desconocido porque los riesgos son inmensos y las posibilidades de éxito muy limitadas. Por eso es tan importante el gobierno local, es muy significativo ese detalle de elegir alcaldes y concejales que sean parte integral del pueblo en conjunto, que no asuman el poder para perder tiempo y molestarse al enterarse de los problemas, un alcalde que no sea ajeno y mucho menos contrario a las costumbres e idiosincrasia, tradiciones y forma de ser del municipio, de esa comunidad que integrada es una familia con vínculos ancestrales, que su mejor gestión no es otra que hacer todo lo posible para superar la calidad de vida de los habitantes de esa porción de tierra venezolana, darle contenido de interés social al gobierno municipal. De esta esa manera el éxito está asegurado.
Dr. Ernesto Faengo Pérez


