Ecos de Occidente: ¿Tiraré la toalla en tu cuadrilátero mi Dabajuro bendito?
Tirar la toalla es una expresión que textualmente dice en www.significados.com: “deriva del boxeo ya que, cuando en medio de combate un entrenador tira la toalla al ring o cuadrilátero, está indicando que su boxeador debe desistir de la lucha porque no se encuentra en condiciones para continuar”.
Llevo meses punzando palabras y acciones, investigando, orientando, opinando y haciendo todo lo que me corresponde en la divina pasión de comunicar. Debo confesar que a veces no es tan divina. Hay contextos informativos que nos retan una y otra vez. Esta nueva realidad es tan cambiante que hasta los más ávidos practicantes de la “verborragia” nos quedamos en silencio. Lo que hoy es verdad mañana parece mentira y viceversa.
Mientras sigamos batallando con el silencioso enemigo llamado Coronavirus, todo el mundo alrededor sigue caminando bajo las pautas que va dictando la misma condición. “El problema no son los mangos…es la cerca, es la cerca” aquel primer audio viral en nuestros teléfonos hace unos años llamado “la viejita de los mangos” sería la voz que marcaría un “que se cuiden, que cuiden…esto se pega fácil y no hay remedios, no hay cobres, no hay hospitales”.
Comprendo muchas veces a quienes se tomaron un minuto de su tiempo para decirme por cualquier vía que ¿con qué moral les decía a la gente del pueblo que no salgan, quédate en casa, que sigan las medidas gubernamentales cuando había “el gentío parejo” en las inscripciones y reubicaciones del CNE el pasado fin de semana en la misma sala situacional? Me escribieron cosas como “si tu eres amiga de la alcaldesa no puedes andarle diciendo a la gente que cumplan medidas frente al Covid 19”. Pues sí, soy amiga de Tachy desde hace muchísimos años, tantos que no me acuerdo. Ni se imaginaba ella en este rol. Su amistad no define mi tendencia política ni la firmeza en mis convicciones. Nunca hablamos de política y por cierto, ha recibido con respeto cada una de mis críticas. Compartimos otras facetas y anhelos sobre la fe y la esperanza. También soy muy amiga de representantes de la oposición de mi municipio y de todo el estado Falcón y eso no me hace ser opositora.
Esperé hasta hoy para responder: pido que cumplamos las medidas con la misma moral que sigo escribiendo hoy, pues tal y como decía mi columna anterior yo me voy de frente, por lo derecho y escribo “en primera persona” no en nombre de ningún grupo político de ninguna tendencia. Yo investigo, analizo y proceso tesis y antítesis. El supremo juramento de un periodista posa sus manos en la verdad viva.
No hay otra verdad. Nuestro pueblo es sensible a todo peligro en estos momentos. No pueden trabajar sectores no esenciales aún en la exigencia de medidas aunque sus hijos no tengan qué comer pero sí puedes ir a hacer una senda cola en el CNE. Fue el escenario más incongruente que haya visto. Aquí no le estoy lanzando una piedra a ningún factor político específico. Tanto oficialistas como opositores acudieron. ¿Había medidas? Me consta uso de tapabocas y gel alcoholado. El distanciamiento…creo que no estamos interesados en mantener distancias. Es una decisión personal. Muchos presentes se negaban a plegarse a la logística de mantenerse por lo menos a más de un metro de los demás.
Doble discurso y moral. El poder electoral está convocando a una fiesta electoral, las mismas fiestas que han traído centenas de contagios por Covid 19. En el fondo deseo dos cosas: o que rectifiquen o que llegue una vacuna ¡pero ya!.. primeramente la voluntad de Dios. Apenas es el susurro de un deseo.
No sé ni qué solución pensar. Esto simplemente es porque no tengo poder sobre ninguna de estas cosas. Todo el poder está en la omnipotencia que sustenta nuestra fe. No importa el nombre, el concepto o doctrina que sobre Dios tenga cada persona; es indudable que Su poder está por encima de todo. Aprovecho para comentar que nosotros con respecto a la fe somos tan tontos, nos desgarramos las vestiduras entre los mismos cristianos para saber cuál de las iglesias o congregaciones salvarán más almas o tendrán más seguidores. Si nos ponemos a discutir con un budista, musulmán, judío, hinduista o cualquier otra creencia no vamos a saber qué decirles porque el respeto se va a imponer por encima de todo. Admiro cómo nos respetan en nuestra comunidad los hermanos provenientes de tierras arábicas.
¿Qué no es problema mío si van o no personas a estas actividades? Pues, ya sea el CNE con sus elecciones irresponsables (ya ni sé qué van a elegir), la rumba de quince años (mi hija mayor cumple este mes y ya va digiriendo que su ilusión puede poderse en pause),un matrimonio, un cumpleaños, la graduación, la cola de la gasolina, la misa o un culto, lo que sea…donde hay un gentío hay exposición a perder los más sagrado: la vida. No solo es mi problema, es un asunto de todos. Hay quienes se han contagiado sin saber cómo ni dónde. De repente hasta en un lugar sin gente. Es tan impredecible la enfermedad que es como una lotería. Algunos ni sienten otros no corren la misma fortuna.
Para los médicos de nuestro occidente que han perdido la vida por Covid, sin un adiós ni un Dios les pague, ni fuerzas para aplaudirles solo nos queda un vacío que aún no existe la palabra elocuente ni en la RAE. Personas como el Maestro Moche o como Robert Marin dejan una historia incompleta en nuestra parroquia San Antonio de Padua. Sus partidas sean o no por covid en las contradicciones de la opinión pública generan una sensación de negación que no hemos podido asumir fácilmente.
Contrastando mi párrafo anterior lloré con emoción genuina y esperanzadora al ver las gráficas de los primeros 11 pacientes que salían de alta y luego ver el grupo de 16 pacientes que también eran llevados a sus casas de alta luego de dar positivos a covid y estar recluidos en el CDI y SRI entre Dabajuro y Urumaco por más de 2 semanas.
Hablando de todo como los cuerdos…
No hay agua desde hace casi unas 2 semanas en Dabajuro. La estatal Hidrofalcón y la Alcaldía del municipio anunciaron el adelanto de los trabajos para subsanar esta problemática. Lavarse las manos en tiempos de pandemia, pero sin agua en casa es utopía.
No hubo internet Aba de Cantv. Quedamos aislados y los comercios permisados para trabajar solo de 8:00 am a 12:00 m no podían realizar transacciones como el uso de puntos de venta. Pérdidas para los pocos comerciantes dabajurenses que siguen de pie con un stop reducido de productos para abastecer a todo el occidente falconiano. No ha tocado fácil.
No hay combustible. Ni caro ni barato. Para hoy queda anunciaron serán surtidos los terminales de placa 0,1, 2, 3, 4 y para el lunes los vehículos con placa 5,6,7,8,9. No puedo imaginarme las colas.
Avances en materia de seguridad. Esta semana los organismos de seguridad no solo han estado “al pendiente” de los transeúntes sea que vayan o vengan del este u oeste. También le han dado algunos goles ganados a la delincuencia. Esperamos sean perdurables. Están vaciando negocios y casas en estas penumbras.
Los productores agropecuarios y ganaderos de la zona occidental, fortaleza de nuestros pueblos para llevar el alimento a cada hogar, están de pie trabajando y de rodillas implorando mejores tiempos.
Activados los viajes a Maracaibo por compras y las trochas activas. Medio escuché abrirán nuevamente el Mercado de Las Pulgas. Si siguen las mismas condiciones allá ¡susto!
El dólar es el tic-tac del día. Decimos “Buenos días ¿a cómo amaneció el dólar?”
Hace unos días leía en el estado de Whatsapp de la Profesora Nancy Piña que uno debe decirle a las personas que les orienta “porque te quiero”. En realidad queremos decir “cuídate, por favor, porque te quiero”. “Me cuidaré porque los quiero”. No sigamos las buenas medidas desde la obligación. Sigamos lo que nos conviene en estos momentos “porque les queremos”…Queremos vernos sanos y completos cuando pase la tormenta.
¿Será que es el momento de callar y tirar la toalla? No lo sé. Tal vez necesitamos un poco de silencio. El silencio también sana. Tirar la toalla no siempre es perder. Tal vez tirar la toalla de vez en cuando también salva. Tal vez la tiraré por poco tiempo. Tal vez dejaré que otros entren al cuadrilátero de mi Dabajuro bendito a llevar y llevar en la pelea.
Encontré por ahí:
“El primer requisito para ser periodista es no ser pendejo” Renato Leduc.
…una razón para tirar la toalla y después recogerla uno mismo.
Por cierto, llegó agosto…¡te bendecimos mes de agosto! Con la bendición de todos los credos del mundo.
Lourdes Díaz Güerere


