Ecos de Occidente: Si algún día regresas Dabajuro

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Así comienza la canción icónica de nuestra historia: «Tu regreso». He pensado mucho en nuestras canciones, en nuestra música, músicos y en lo mucho que extraño a Dabajuro.
Es una melancolía lógica.

Extraño a Dabajuro y piso día tras día su suelo bendito, me cubre su cielo infinito y me baña a veces su cándido sol, a veces su fría lluvia. Extraño casi todo, casi a todos.

Es una conexión entre lo humano y lo espiritual. Se puede extrañar el alma de un pueblo aún viviendo en él.

La cronología de lo que va sucediendo se me pierde en las manos. La pluma no desliza bien en el papel.

Pasan tantas cosas pero es como si nada pasara. Nos importan tantas cosas pero nada es importante.
Lo que más estoy extrañando de Dabajuro no es el color brillante de su hermoso templo descolorido como tantas casitas que se van difuminando hasta parecer casi todas grises. No extraño un lugar específico o una fecha tradicional. Extraño lo que somos, situaciones y acciones que antes de la pandemia venía meditando.

Hace precisamente un año que recibí la invitación para este espacio de opinión. Llegando la primavera surgió el primer Eco de Occidente para La Mañana. Cada artículo va marcando la pauta de nuestros días y en medio de la melancolía colectiva este espacio ha sido más que ecos. Muchas evocaciones han traído consigo acciones. Estoy tan agradecida en nombre de Dabajuro, Buchivacoa, Mauroa, Urumaco y Democracia, pueblos que llegaron a ser uno solo en la historia conocido como el gran «Cantón Casicure».

Hoy nos estamos acercando nuevamente para asumir juntos sueños comunes, estamos construyendo nuevas alianzas para salir adelante desde el corazón de nuestra gente.
Morir de mengua como escribía hace unos meses no es una opción. Florecer pese a menguar parece ser la escena más reveladora de este panorama.

Cuando me senté a escribir este articulo llevaba una artillería de realidades para contar que han empañado la percepción sobre muchas cosas. Escribiría desde el disgusto y la desilusión hacia situaciones que nos golpean duró, pero que son pasajeras. El mal ejercicio de la política, por ejemplo, puede hacernos mucho daño a quienes creemos en el valor de la amistad, de los méritos y el camino recorrido por el bienestar común.

Sin embargo cada palabra pensada se desvaneció ante el valor de lo que sí realmente somos y allí comencé a extrañar. Aunque también se sentó a mi lado la esperanza para recordarme que está bien sentir nostalgia por mi pueblo pero que accionar para cambiar lo que tanto duele se impone por encima de todo.

Por cierto, con orgullo felicito a Los Ideales de Dabajuro por su aniversario 26 y a Danzarte por sus 10 años de trayectoria. Que sean muchos años más de talento para merecidos aplausos, sonrisas y la alegría de nuestra gente.

Me comentaron que en nuestro Hospital no había tensiómetro. Ojalá sea un comentario infundado.
No puedo contarles cómo vamos realmente con el Covid-19 en nuestra comunidad. Esperamos información oficial, desconocemos realmente mucho, pero somos en estos momentos profundamente solidarios con la situación de nuestro estado Falcón. Sabemos por lo que pasan muchos municipios porque venimos de la crudeza de la pandemia en sus inicios.

Cada minuto que pasa sin permitir el ingreso de vacunas gestionadas como plan complementario por el sector privado o cualquier organización atenta al derecho a la vida.

Cerrando el tema político que ocupó mi intención, puedo deducir con total seguridad que la pugna por  la alcaldía de Dabajuro de existir un llamado a elecciones será dura, aún sin tener la certeza hoy de quiénes son los aspirantes. El pueblo deberá decidir entre vertientes completamente opuestas.
Quisiera salir a mi balcón y entonar la «canción panfletaria» de Ali Primera. Como no puedo, me conformo con escuchar nuestra icónica canción para repetir una y otra vez «..si algún día regresas no vayas a preguntar por mi…»

Deseo no extrañarte tanto Dabajuro. Mejor me ocupo en tí.

Cuando Ali dice en su canción «perdónenme que les diga, que el que llena la barriga se olvida del que no come…» entiendo en parte lo que tanto extraño.

Espero «Tu Regreso» para no vivir llorando ni ser ingrata.

Lourdes Díaz Güerere

La Mañana

Medio de comunicación impreso mas importante del estado Falcón, con 67 años de trayectoria.

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