Desde la Península de la Amistad: El amor propio
En mi reflexión de la semana, comienzo por decir, una frase del influyente filósofo estoico, político y escritor romano, Séneca, la cual, dice así: «Lo que piensa de ti mismo es mucho más importante que lo que los demás piensen de tí». Ciertamente, que debe producir tristeza, darle más importancia, lo que los demás piensen de nosotros, que el valor que sentimos por nosotros mismos. Esto se traduce en amor propio. Pues bien, quien vive al vaivén de las opiniones ajenas, entonces carece de autoestima por tener escaso amor propio. Sin duda, que esto genera desconocimiento, dependencia e inseguridad, sobre quién somos, qué deseamos y qué necesitamos. De manera, que en mi reflexión de la semana, trataré con cierta profundidad, el tema sobre el amor propio.
Así que, sin más preámbulo,
EL AMOR PROPIO, es la aceptación, el respeto y la consideración que uno siente hacia sí mismo. Es uno de los componentes esenciales para la salud física y emocional, de las personas.
Por lo general, el amor propio surge de un proceso de introspección y aceptación profunda, que abarca, conocerse y quererse, tal como uno es, sin buscar cambiar para complacer a los demás. Para abreviar, es el reflejo de uno mismo, por lo tanto, día a día, las personas con amor propio, a lo largo de su vida, se va fortaleciendo y proyectando, aspectos positivos sin vacilar.
Vale destacar, que es importante no confundir el amor propio con el ego. Ahora bien, amarse a uno mismo no implica negar las propias limitaciones, ni considerarse más que los demás, ya que, se trata de aceptar y valorar nuestra propia identidad, reconociendo tanto las cualidades positivas, como los aspectos en los que se puede mejorar.
Por otro lado, en lo personal, me encanta citar al psicoanalista y filósofo alemán, Eric Fromm, porque en mi época de estudiante universitario, cuando veía en el pénsum del básico la asignatura de psicología, nos mandaron a leer su famoso libro: El arte de amar, en el mismo, lo que Fromm denomina «formas de pseudoamor», son el fruto de una visión errónea del amor y un espejo de una realidad centrada en el egoísmo, el poder y el dinero, donde las personas ponen por encima de todo para ser feliz, a que los demás las comprendan.
Fromm, pone de manifiesto que a menudo intentamos encontrar la persona adecuada para nosotros, en lugar de intentar aprender a amar. Nos centramos en el otro como si se tratara de un salvador, portador de felicidad y amor de nuestra vida, sin entender que amar es algo que tiene que empezar por nosotros mismos para querer a los demás y que nos quieran.
En resumen, el amor propio se refiere a una actitud constante, profunda y honesta de aceptación incondicional y respeto hacia uno mismo. Está fundamentado en el cuidado y el bienestar emocional, y refleja cómo una persona se relaciona consigo misma, ya que logra aceptarse plenamente tal y como es, y a establecer vínculos sólidos basados en el respeto mutuo.
Para finalizar, no olvidemos en reflexionar sobre nosotros mismos, eso nos permite tomar decisiones alineadas con el bienestar, la coherencia y la armonía.
Si le gustó mi reflexión de la semana, cuánto le agradezco que me ayude a compartirla.
¡Un abrazo lleno de paz e infinitas bendiciones!
Por Fredis Villanueva


