De tradición a lujo: la realidad de la hallaca estas navidades
Durante todo el mes de Diciembre e incluso a principios de enero, el olor que mejor identifica en Venezuela la temporada navideña es el que se desprende de nuestra tradicional hallaca, emblema de nuestra gastronomía.
Para los venezolanos, la hallaca es sinónimo de navidad, un símbolo de identificación colectiva y con el país, que nos solidariza a todos y alcanza su máxima expresión cada diciembre, unido a celebraciones tan importantes y con alto contenido religioso para la mayoría, como la navidad y el año nuevo, pero que la disfrutan todos sin distingos de la religión, haciéndonos sentir íntegramente venezolanos donde nos encontremos.
En el mundo de la cocina, pocos platos requieren una programación anticipada y en detalle como la hallaca, es un plato que no se puede decidir hacerlo de un día para otro, más sin embargo en estas navidades, con la notable alza del dólar el valor de los ingredientes del plato tradicional navideño negó a muchas familias Corianas la posibilidad de disfrutar y preparar una hallaca en estas fiestas decembrinas. Algunos optaron por el encargo de pocas unidades o quitar algún otro complemento de la cena navideña para poder cumplir con la reina de fiesta.
Residentes y visitantes vacacionales de la ciudad Mariana, manifiestan que los ingredientes como el pollo, la carne, el cochino, las alcaparras, uvas pasas, aceitunas, hojas de plátano para su envoltura, tienen un costo muy elevado que imposibilita que el empleado que percibe un sueldo básico, difícilmente puede darse el gusto de comerse y mantener la tradición de la preparación de las “hallaquitas” como en años pasados se hacía.


Los comerciantes también sufren las perdidas, mientras el año pasado un negocio vendía en promedio 5 toneles de alcaparras y cuatro cajas de pasas, este año no ha salido ni 10 kilos de los mismos debido al alto costo de la vida

Pese a esta realidad, la hallaca no dejará nunca de ser parte importante de la celebración, se intercambian, se regalan, se venden…el coriano nunca se rinde, se adapta a la realidad que le toque vivir y la hace funcionar.
Por suerte, el mayor ingrediente las hallacas no tiene valor comercial, es prepararlas en familia y amigos para ponerles la alegría y el amor que merecen.
Redacción Diario La Mañana


