Daños a la salud de los conductores y maltrato de funcionarios, consecuencias de largas colas por gasolina
El estacionamiento de la Torre Alférez, dePuerto Ordaz, pasó de ser el espacio donde guayaneses vendían ropa, juguetes y equipos usados, a ser el lugar donde los ciudadanos hacen colas con más de dos días de anticipación para lograr abastecerse de combustible. Allí más de 300 carros se concentran a diario.
“Esto lo que hace es enfermar a uno”, expresó Luis González, en la cola de gasolina de la estación de servicio Caura, de Alta Vista. Recostado de una camioneta azul hablaba con otros dos conductores que esperaban certificar su número, para surtir este miércoles, pero no fue así.
Quienes administraban el listado les dijeron que llegaran temprano el día lunes para depurar la lista y empezar a hacer la cola este miércoles, González estaba desde la 1:00 de la madrugada. Sin embargo, el sábado otros conductores hicieron una segunda lista y la Policía Nacional suspendió el uso de estas para poder organizarse. Quien llegue primero el miércoles será quien podrá llenar su tanque con gasolina.
González, de 73 años, jubilado de Edelca (actual Corpoelec) y paciente con diabetes, manifestó: “Con esta situación me quieren matar más rápido”. Desde que se anotó por primera vez, el jueves regresó dos veces para cuidar el cupo, lo que igualmente no evitó la pérdida del puesto y un gasto adicional de combustible.
Funcionarios disuelven las colas
En la avenida Las Américas, de la ciudad planificada, una larga hilera de carros permanecía desde el domingo esperando ser abastecidos este miércoles. Conductores de placas 7 y 8 abarcaban desde la Plaza La Navidad hasta la redoma de Chilemex. Pegados unos a otros, algunos choferes no dejaban centímetros de por medio entre cada vehículo.
“El problema aquí es que nos sacan (…) nos dijeron una vez: vénganse a las 5:00 de la mañana, ¿cómo tú me garantizas que viniendo a las 5:00 de la mañana voy a tener número para surtir?”, preguntó el taxista Gustavo Montesinos . Funcionarios de la Guardia Nacional durante el domingo los corrieron tres veces de la fila, los conductores para no perder el puesto volvían a organizarse por sus propios medios.
Montesinos anteriormente se abastecía en la estación de servicio Atlántico I de la avenida Atlántico, sin embargo, el pasar más de una semana en cola, hizo que buscara otra estación menos desgastante, aunque de igual forma no satisfaga su consumo de gasolina.
Los 30 litros que logra echar solo le duran tres días, poco para su trabajo de taxista. “Tuve que comprar gasolina en el mercado negro para hacer otras vueltas y venir para acá”, dijo. Al tener que gastar dos dólares por cada litro, el servicio es poco demandado dado los costos. “¿Cómo hace uno para cobrar la carrera lo justo? no se puede”.
Con información de www.correodelcaroni.com


