Opinión

CATÁSTROFE DE TEJERIAS ENLUTA A VENEZUELA, por Martin Gómez Romero

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Un día aciago para los venezolanos que conmueve directamente a nuestros hermanos de Las Tejerias debe servir para reflexionar y unificar criterios de hermandad en una nación que viene siendo golpeada por una crisis política de larga data, económica, social, comprometida además por una pandemia con los embates adicionales del desequilibrio biológico ambiental universal y las ráfagas de huracanes,ondas tropicales, ciclones y vaguadas entre otros desajustes de la naturaleza causados por el hombre.

Sin lugar a dudas la conmovedora situación de luto nacional en solidaridad con nuestros hermanos venezolanos debe ir más allá ante una realidad que no se puede ocultar.

Hoy las comunidades viven momentos de angustia y desesperación por la falta de capacidad y preparación de nuestros servidores públicos que fueron electos mediante el voto popular con el ofrecimiento de soventar los problemas y las calamidades de la gente, especialmente los sectores populares o zonas marginales que la misma jerga política ha querido ocultar calificando esas áreas como sectores en vías de desarrollo, pero los gobiernos pasan y observamos que antes de surgir como comunidad, los problemas se agudizan más y más porque las acciones gubernamentales todo el tiempo han sido populistas y no de fondo en función de crear urbanismos dignos con servicios óptimos que reivindiquen la condición humana.

En los momentos que fui concejal de Santa Ana de Coro, recuerdo como sí hubiera sido hoy , la prohibición por unánimidad para otorgar permisos de construcción por la municipalidad en la zona de alto riesgo ubicada después de la pasarela y el Instituto República en la Intercomunal Coro-La Vela , el mismo sector donde hoy se aprecian tres urbanismos nuevos construidos por el mismísimo gobierno como lo son: Urb. Los dos Comandantes , Los Próceres y otra Urbanización que está ubicada al lado de Acopane que no recuerdo su nombre que ni calles tiene, tampoco canchas deportivas ni escuelas donde lo populista supera los aspectos técnicos de planificación y estudios realizados para aquellos momentos cuando todos los años se le hacía limpieza con maquinarias al cause del río Coro.

Las decenas de ciudadanos venezolanos que fallecieron el día de hoy en Las Tejerias además del luto nacional que nos embarga como habitantes de ésta noble patria debe abarcar más allá de una visión que encarne un partido nuevo como Fuerza Vecinal con una filosofía distinta y constructora hacia una nueva esperanza real para que todos los venezolanos puedan ser asistidos con dignidad hasta en los sitios más recónditos de nuestra geografía nacional y para ello se necesita el concurso de todos: La sociedad civil organizada, la iglesia católica y Evangélica, La empresa privada,los comerciantes, trabajadores del campo, sectores productivos, la industria, los gremios profesionales organizados, estudiantes entre otras organizaciones sociales, públicas y privadas, con una visión diferente para reconstruir un país y recargarlo de prosperidad, por encima de todo que vaya apegado a los mandatos de nuestro Señor Jesucristo, que en gran parte se han desatendido.

En Venezuela llegó la hora de olvidar los reconcomios políticos y escoger los mejores talentos para gobernar donde todos debemos necesariamente remar a la misma dirección para lograr el progreso de todos en su conjunto en las estructura de gobierno nacional, regional y local de las comunidades donde todos seamos necesarios como evidentemente somos, se debe aprender a convivir con la suficiente hermandad que es la mejor garantía para salir del subdesarrollo.

Ocultar los niveles de rechazo con que cuentan los partidos políticos hoy en día sería un error, pero nuestra responsabilidad es hablar con claridad a la gente y decirles que la culpa de esta debacle no es de los partidos políticos sino de la dirigencia torpe y contumaz que dirigió los partidos políticos que en definitiva son los llamados a unificar las estrategias democráticas para el cambio de gobierno. Las elecciones primarias están obligadas a ser la garantía de cambio tal como lo vienen proponiendo Gustavo Duque y el cuadro de liderazgo que emerge de Fuerza Vecinal, con una propuesta firme sobre la mesa de participación unitaria nacional para lograr un candidato único que garantice la alternativa válida en la muy necesaria transición que necesita Venezuela en los próximos tiempos.