Caos y desesperación en frontera sur de México ante récord de peticiones de refugio
Las solicitudes de refugio en México han subido casi 30 % en lo que va de 2023, hasta un récord de 37.606 en el primer trimestre, una cifra que se refleja en el caos y desesperación que viven migrantes en Tapachula, en la frontera sur de México, que concentra más de la mitad de las peticiones.
Desde hace seis meses, Michell Arriaga, una migrante hondureña que viaja con dos hijos pequeños, llegó a Tapachula, donde enfrenta la lentitud de los procesos para la entrega de sus documentos en la Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados (Comar) del Gobierno, además de tolerar la mala atención.
“Tapachula se puede decir que es el centro donde todo migrante se viene a refugiar y es un incremento, yo creo, diario. Creo es un lugar que está concentrado más de migrantes que de habitantes”, expresó Arriaga a EFE.
“Dentro de los que he conocido, (hay) ecuatorianos, colombianos, salvadoreños, hondureños, haitianos y a veces es terrible ver una situación así, que se incremente, y ver que las respuestas de Comar no son efectivas, muchas veces el proceso nos lo alargan demasiado», agregó.
Pero la Comar solo ha atendido 7.369 trámites en estos primeros tres meses, menos de una quinta parte del total, de los que un 68 % recibieron una respuesta positiva.
Lorenza Obdulia Reyes, directora del albergue Todo Por ellos, explicó que los migrantes realizan su trámite a través de las citas de la Comar, pero esperan meses.
Además, denunció que cuando reciben su tarjeta de visado por razones humanitarias dejan Tapachula, pero en el estado de Veracruz, los agentes migratorios les quitan su documento y los devuelven a esta ciudad fronteriza con Guatemala.
“La situación migratoria está muy fuerte y cada vez emigran más y más, yo no estoy de acuerdo con las caravanas porque sufren los niños, pero migración y Comar los están obligando», expuso.
Por país de origen, el mayor volumen de migrantes reconocidos como refugiados fueron los provenientes de Honduras, seguidos de los nacidos en Haití, Venezuela, El Salvador y Cuba.
Claudio José Castro, migrante venezolano que cumplió 60 años de edad mientras estaba en Tapachula, viaja acompañado de su nieto, un menor de edad a quien no le brindaron documentos las autoridades mexicanas, por lo que permanece en espera para cruzar territorio mexicano hacia Estados Unidos.
“Es bastante amplio (el problema) y se tarda mucho el proceso ya que siempre hay movimiento de personas hacia acá buscando el norte, los Estados Unidos, y se tiene que llegar a Tapachula, al estado de Chiapas, buscando un refugio y que nos solucionen el problema de los documentos», relató a EFE.
La presencia de migrantes en las fronteras mexicanas se ha intensificado este año desde que Estados Unidos anunció nuevas medidas, que incluyen la deportación inmediata a México de migrantes de Haití, Venezuela, Nicaragua y Cuba que crucen la frontera de manera irregular.
EFE


