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Afluencia de turistas mermó en Tucacas por la especulación

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A juicio de un grupo en el que se encuentran dirigentes políticos, gente ligada al turismo y hasta prestadores de servicio, la cantidad de gente que vino a Tucacas en Semana Santa disminuyó, en comparación con años pasados. Dicen que la gente ahora prefiere ir a Chichiriviche y entre las razones para ese cambio destacan la especulación con los precios ofrecidos al turista en el municipio Silva.

Los precios de los traslados en lancha a los cayos de Morrocoy deberían regularse. La variedad que existe en cada embarcadero a veces fija precios exagerados, eso ha hecho que el turismo deje de venir, así como venía antes a Tucacas. «Tienen que meterle el ojo a eso, porque mire como se pone Chichiriviche, allá siempre hay turistas incluso en temporadas bajas, expresó Coralia Mata en un debate que se dio el pasado domingo en redes sociales.

Los primeros que deben tomar medidas son los posaderos, los hoteleros y los vendedores informales, para que el turista vuelva a Tucacas, dijo.

La dirigente comunal y promotora Yacira Salas puso como ejemplo Boca de Aroa: «Boca de Aroa estuvo full, no hubo especulación de precios, y en Chichiriviche tampoco. Ahí está la respuesta. Nosotros mismos, en Tucacas, corremos al turista con todos esos precios caros».

Otra razón esgrimida por quienes participaron en el foro virtual es el acecho que, según dicen, tiene la Guardia contra los turistas. «Algunos se estacionan en la plaza Bolívar a escuchar música en dos o tres camionetas y los desalojan, esa gente consume en las licorerías y comercios de la avenida Libertador pero al verse echada de Tucacas se va a Chichiriviche donde pueden divertirse en sus vehículos en el malecón, por ejemplo».

Jesus Reyes atribuye el problema a la falta de coordinación turística. «Mientras se siga así, los resultados van a ser los mismos. Chichiriviche cambió para positivo por que se coordinaron entre gobierno, posadas, hoteles comercio y embarcaderos y allí están los resultados», señaló.

Calidad en el servicio

Para Oswaldo Theis (Jr), el tema del turismo es algo macro, hay muchas cosas, pero lo primero por lo que se debe empezar es por la calidad-precio de los servicios que se prestan, desde una habitación de hotel hasta una conserva de coco, y el trato hacia el turista.
Lo demás viene por añadidura.

Agregó que el prestador de servicio tiene que sincerarse y luego definir qué clase de turista quiere captar.

«Si le preguntamos a los que captan a los turistas con más poder adquisitivo, les fue bien. ¿por qué? Tenían la infraestructura y el producto para complacer a esa clase de turista. Pero todos, a la vez, queremos captar al turista que tiene plata, con precios a niveles que los turistas de clase media se cohiben y salen huyendo a buscar otras opciones».

Salen Duendes

Otra causa analizada como ahuyentadora del turista en Tucacas es el acecho al que someten al visitante los llamados «duendes» e intermediarios que se le atraviesan a los vehículos en el afán de ofrecerle una lancha que lleve a los turistas a la playa.

«Lo único que hacen es ahuyentar a los turistas que se paran en la avenida en las noches o los que vienen saliendo de Punta Brava, los espantan, eso no debe ser pero ocurre», opinó otro de los foristas.

Los «duendes» se apostan también en la vía Morón-Coro, a la entrada de Tucacas, en una acción que a ratos asusta al viajero, coincidieron los miembros del foro que pidieron una Ordenanza municipal que erradique ese foco de perturbación para la actividad que es la principal fuente de ingresos económicos del municipio Silva.

Alexis Toledo, posadero y dirigente político, sostiene que si los embarcaderos funcionaran correctamente y retribuyeran sus ingresos mejorando las estructuras de sus propios negocios, captarían mayores asociados y estaría centralizado el servicio de lanchas, los «duendes» no existirían.

Precios Locos

Efraín Sandoval también tocó el tema de la especulación en los traslados a los cayos y comparó lo que se cobra en Tucacas y lo que se paga en Chichiriviche.

«Esos, los de Chichiriviche, son precios razonables, lo contrario de Tucacas, te agarra un guía turístico, «duende», hediondo a aguardiente con la boca manchada de chimó, te quiere alquilar una lancha deportiva en 700 dólares, cuando el precio real es 300$, y los peñeros en 200$ y 250$. Las posadas y hoteles quieren alquilar en 20 y 30$ por persona por noche y no ofrecen ni una arepa con natilla a los temporadistas. Llegas de la playa y quieres salir a recorrer el pueblo y no hay opciones. El turismo de campo no ha sido explotado. Los cuerpos policiales no tienen ni la más mínima instrucción de cómo se debe tratar al temporadista».

Belkis Martínez, exdirectora de Protección Civil de Silva, se refirió a la especulación.

«Pude palpar como ha mermado la cantidad de turistas en esta temporada, casi en 50%. El precio de los servicios es muy elevado, el traslado en lanchas muy costoso. Incluso, he visto turistas quejándose de que les cobraron 400 dólares por unas ostras en los cayos. Y eso lo reflejan en las redes sociales», aseguró Martínez.

Entre camaradas

Varios de los foristas se mostraron contrarios a las «bondades» de Chichiriviche. «Tiene las mismas cloacas regadas por las calles como Tucacas, los mismos apagones y la misma escasez de agua. La diferencia está en que el gobernador y su secretario de Turismo promueven espectáculos en Chichiriviche, con presentaciones gratuitas de artistas y agrupaciones nacionales y eso es un atractivo que no conceden a Tucacas. Eso llama mucha gente», aseguran algunos foristas.

Los mismos agregaron que desde la gobernación se prefiere apoyar un municipio cuyo alcalde es afín al gobierno, lo que no hacen con la puerta de entrada al estado Falcón y al Parque Nacional Morrocoy, que es Silva cuyo alcalde, Osnel Arnías, no es del Psuv.

Del debate se concluye que el turismo en la costa oriental de Falcón adolece de fallas estructurales, solo que Dios puso su belleza infinita en un parque exuberante como Morrocoy, enclavado entre Tucacas y Chichiriviche. Mismo que el hombre no ha sabido promover ni cuidar.

Francisco Chirinos
CNP 9966