Gallos en la Candelaria
El Cumarebo aquel, desvanecido en la distancia celebraba el 2 de febrero intensamente, calles adornadas, vistosas, coloridas, los cumareberos y sus pueblos circunvecinos acudíamos a la iglesia y la plaza Bolívar a participar y disfrutar los actos religiosos, cívicos y culturales en honor a nuestra patrona, entre las muchas actividades programadas destacaban los encuentros entre cuerdas de galleros de varias localidades del estado Falcón y visitantes del Zulia, Carabobo y Lara, Las peleas se concertaban en las dos galleras más importantes y famosas de la ciudad, la gallera de Domingo Romero en la calle concepción sector conocido como “los vagones” y la gallera de Pollòn Quiñonez en el “Bar Centro de Amigos” ubicado frente a la plaza Bolívar.
Mi padre Francisco “Chico” Pérez tenía una afición desbordada sobre los mismos, desde muy niño le acompañaba en estos intensos avatares de la vida de un gallero, los domingos y en especial el día de Nuestra Señora de la Candelaria mi emoción no estaba dirigida a juegos, payasos y golosinas que se expendían en los alrededores de la iglesia y la plaza, estaban concentrados en disfrutar las peleas de gallos en los palenques destinados al efecto.
El día de la Candelaria reunía en Cumarebo galleros de clase, gustos, estilos y condiciones diferentes. Valentín Molina, “Chemaría” cuyo nombre de pila era José María Mora.- León Cáceres gallero de excelentes cuerdas era también barbero.- “Canacho” Sánchez quien tenía una particular forma de vibrar con las peleas, desde el inicio gritaba desaforadamente, incluso se cuenta que un día le pagaron una cierta cantidad de dinero con el objetivo de que presenciara la pelea sin hablar ni gritar y al inicio devolvió el dinero por cuanto no soportaba mantenerse callado frente a una pelea de gallos.
Igual Miguel Segundo Ferrer conocido como “Humita” que no tenía asiento en Puerto Cumarebo incorporó a la historia de nuestros galleros su maestría y sapiencia como cuidador de la cuerda de los gallos del Dr. Luis González.
Alberto Ramírez (padre) considerado el mejor armador de gallos en Puerto Cumarebo, Bernardo González. Jerónimo Leidenz. Cesar López padre del afable y popular Chucho López ya fallecido y su nieto Henry López gallero de las nuevas promociones. Osías Silva administrador de las cuerdas de gallos del Coronel Vegas Cárdenas. Julio González su hermano Héctor González. Jerónimo Pérez. Roque Olavez. Luis Guerrero. Luis Guinche Estredo. Lupe Piña. Alexis Rodríguez. Arnoldo “El zamuro”, Juanito, Alexis Rodríguez. Ibrahim Matheus. Wilmer Navas el “Cabezón”, Jesús María Hernández el popular Montañita” quien comenzó como ayudante de Pachito y terminó siendo Juez principal durante más de 20 años.
Galleros de prestigio económico y de cuerdas de gallos temibles de primera línea casi invencibles el Dr. Luis González, su padre Claudio “Callito” González, su hermano Ángel González “Anguito” nombres de alta representación social como Antonio Odor, el Dr., Luis Morón. El Dr. Osman Otero, reconocidos galleros que le daban colorido y calor festivo como “Chuchua” Ramones y “Carlucho” Navas, Julio Mora, Porfirio Soret, Dimas Jordán, Nino Rivas. Domingo Romero dueño de la gallera “Los vagones” cuya cuerda de gallos administraba y cuidaba Valentín Molina, consuetudinarios apostadores de esta zona. “Cheo” Hernández con su famosa “mascada de tabaco”. León Fierro, Valentín Molina, Graciano “Chano” Bracho. Vicente Camacho. Enrique Piña, Regulo Navas,
La fiesta de la Candelaria hoy reducida a pequeñas actividades religiosas, las galleras no existen pero nunca podrá borrarse el sabor, el olor y la presencia de los galleros mencionados y muchos otros fanáticos y aficionados que forman parte de la historia, a lo lejos continua oyéndose la algarabía típica de la emoción que resalta una pelea de gallos, son la expresión innata y el reflejo vivo de toda una sumatoria de acciones, anécdotas, cuentos, alegrías, risas, tristezas, satisfacciones, penumbras, dedicación y esfuerzo en este noble pasatiempo.
A quien debo mi existencia en esta tierra a Francisco Antonio Pérez Suarez, “Chico Pérez”, a “Pachito”, a los galleros dedico estas notas con el afecto y la admiración debida.
Dr. Ernesto Faengo Pérez


