Barráez: Delcy Rodríguez purgó a «las fichas» militares de Maduro de los cuarteles
Delcy Rodríguez ha dedicado buena parte de sus primeros meses al frente del Ejecutivo a mover las piezas que Nicolás Maduro mantuvo durante años dentro de la Fuerza Armada Nacional (FAN). Así lo planteó la periodista especializada en la fuente militar Sebastiana Barráez durante una entrevista en el programa NocheD de TalCual, en la que analizó el alcance de los movimientos realizados dentro de la institución castrense desde enero.
Barráez señaló que la dimensión de los cambios deja ver una intención de desmontar las fichas que permanecían vinculadas a Maduro en posiciones con capacidad de mando y control territorial.
El proceso comenzó pocos días después de que Rodríguez quedara al frente del Ejecutivo. Para el 21 de enero ya se habían realizado 28 movimientos que tocaron el Alto Mando Militar Ampliado, dos Regiones Estratégicas de Defensa Integral (REDI), 12 Zonas Operativas de Defensa Integral (ZODI), unidades de la Guardia Nacional, brigadas y academias militares.
Ese primer reacomodo fue apenas el comienzo.
Para finales de julio ya habían sido sustituidos todos los jefes de REDI que habían sido nombrados durante la administración de Maduro. Las REDI tienen especial importancia dentro de la estructura militar porque concentran el mando operacional sobre distintas zonas del territorio y, por tanto, una parte sustancial de la capacidad de movilización de tropas y armamento.
Barráez ha documentado que, con los nombramientos efectuados durante estos meses, Rodríguez terminó de modificar ese mapa de mandos regionales. También ordenó el pase a retiro de 110 generales y almirantes: 42 del Ejército, 30 de la Guardia Nacional, 20 de la Armada y 18 de la Aviación.
Entre los movimientos más recientes, Barráez destacó la sustitución del mayor general José Adelino Ornelas Ferreira de la Secretaría General del Consejo de Defensa de la Nación (Secodena), cargo que ocupó durante ocho años. La decisión fue formalizada mediante la Resolución 1302, fechada el 11 de agosto, que designó en su lugar al mayor general Jesús Rafael Villamizar Gómez hasta el 30 de junio de 2027.
La salida de Ornelas Ferreira tiene un peso particular dentro de la reestructuración militar porque se trataba de un oficial estrechamente vinculado tanto a Hugo Chávez como a Nicolás Maduro. Fue jefe de la Guardia de Honor Presidencial de Chávez, ocupó cargos en el Comando Estratégico Operacional y en 2020 Maduro lo colocó al frente del Estado Mayor de la Comandancia en Jefe de la FAN. Barráez subrayó que su relevo aparta de una instancia estratégica a una de las figuras que permanecía como referencia de confianza de las dos etapas anteriores del chavismo que, por cierto, se negó a entregar el cargo y el uniforme (pues también fue pasado a retiro) durante una semana.
Una nueva cúpula
La periodista destacó durante la conversación con NocheD la velocidad con la que Rodríguez ha intervenido una estructura que Maduro manejó con mucha más cautela. Durante años, una de las características de la política militar de Maduro fue la permanencia prolongada de oficiales en cargos de alto nivel. El caso más evidente fue Vladimir Padrino López, quien estuvo al frente del Ministerio de la Defensa desde 2014.
Esa continuidad también generó un «tapón» dentro de la carrera militar: promociones posteriores tenían menos posibilidades de acceder a las posiciones superiores porque quienes estaban en la cúspide permanecían durante años en sus cargos.
La salida de Padrino López y su sustitución por Gustavo González López en marzo marcó uno de los principales quiebres de esa estructura. A partir de entonces siguieron los movimientos en el Alto Mando, las REDI y las ZODI.
Barráez explicó que esos cargos tienen un peso que va más allá de la jerarquía formal. Quienes comandan regiones y zonas de defensa poseen control operacional sobre tropas y unidades desplegadas en el territorio. Por eso, la sustitución progresiva de los oficiales que heredó Rodríguez constituye uno de los principales cambios dentro de la estructura de poder ocurridos durante estos meses.
Retiros y ascensos militares
La recomposición tampoco se ha limitado a sacar oficiales. Rodríguez ha utilizado los ascensos como otra herramienta para reconstruir la estructura superior de la FAN. Barráez ha documentado 168 ascensos al generalato y al almirantazgo, una política que mantiene el elevado número de oficiales de alto rango acumulado durante los años de Maduro.
A esto se sumó el ascenso anticipado de otros 195 oficiales, formalizado en julio aunque con antigüedad fijada para enero de 2027. Las resoluciones fueron suscritas por el ministro de la Defensa, Gustavo González López, por instrucciones de la encargada del Ejecutivo.
Barráez ha advertido que la combinación de retiros, promociones y nuevos nombramientos modifica las relaciones internas dentro de la FAN, pero mantiene prácticas utilizadas anteriormente para administrar las lealtades y ampliar la cúpula.
Uno de los componentes que ha ganado espacio dentro de esta recomposición es la Guardia Nacional. En julio fueron ascendidos 91 oficiales de ese componente al grado de coronel, entre ellos funcionarios que ya ocupaban responsabilidades dentro de estructuras de mando y contrainteligencia.
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