Fundaredes revela en un informe el devastador panorama de la educación al cierre del año escolar
Tras permanecer casi cinco años privado de libertad, Javier Tarazona, presidente de Fundaredes, retomó sus actividades este martes con la inauguración de una nueva sede en el estado Táchira, desde donde presentó los resultados del primer balance del movimiento Venezuela por la Educación, elaborado durante los últimos seis meses. A partir de esta evaluación, exigió la renuncia inmediata del ministro de Educación del régimen, Héctor Rodríguez.
El presidente de Fundaredes enfatizó la gravedad de la crisis alimentaria e infraestructura que afecta a las escuelas públicas, debido a la falta de respuesta por parte del Estado, en este caso de Héctor Rodríguez, publica lapatilla.com.
Destacó que existe un 80 % de desnutrición en niños en edad escolar de planteles educativos públicos y denunció la inoperancia del programa de alimentación, señalando que a los planteles solo llega una fracción mínima de los insumos requeridos.
Igualmente, detalló que el 80 % de las instituciones educativas públicas no cuenta con acceso a agua potable y más del 60 % presenta un deterioro crónico en su infraestructura física, sumado a fallas constantes en el servicio eléctrico que obligan a cumplir apenas 120 días de clases al año en el sector público, frente a los 190 días en colegios privados.
Tarazona también informó que el país cierra el año escolar con un 72 % de déficit de profesores y con salarios de hambre que no cubren ni el 20 % de la canasta básica.
Indicó que más de 3.000 liceos carecen de laboratorios para materias como Física, Química y Biología, y denunció que las iniciativas oficiales de robótica se reducen a «festivales de cartón», graduando bachilleres sin acceso a conectividad ni equipos tecnológicos.
Alertó, además, que más de mil escuelas rurales han cerrado sus puertas en zonas apartadas.
Enfatizó un balance técnico muy preocupante que reveló que el 56 % de la población escolar venezolana experimenta pensamientos suicidas debido a la incertidumbre sobre el futuro y el estrés derivado de la carencia prolongada de servicios básicos.
Además, mencionó la falta de atención psicológica por parte del Estado en el caso de los niños damnificados luego de los terremotos en el centro del país.
El presidente de Fundaredes también denunció la politización del sistema educativo en todos sus niveles, resaltando que los directivos y supervisores son asignados por el régimen y no por méritos académicos.
En el caso de Táchira, reconoció que las instituciones universitarias ya no son dirigidas por sus autoridades, sino por actores políticos del régimen que imponen un control presupuestario y operativo, mientras los servicios estudiantiles y la infraestructura continúan en deterioro constante.
Con información de lapatilla


