Joven venezolano conquista el mundo de la gelatería con sabores de su infancia
Para los venezolanos la “chicha” [bebida preparada a base de arroz y leche] es símbolo de emociones. Su sabor evoca recuerdos en cualquier pueblo de Venezuela o en alguna calle del centro de Caracas. Pero en Weston la chicha se saborea a mordisco, porque desde que se inició la pandemia el pasado mes de marzo, la heladería Gelato Gourmet se reinventó no solo en forma, sino en sabor y para seguir conquistando paladares lanzó su nuevo producto: las paletas de Súper Bom y de Chicha.
La historia de Gelato Gourmet se inicia mucho antes de que inauguraran su local. Los hermanos Ezequiel y Haydée Gómez Garofalo iniciaron su negocio como un emprendimiento en el que vendían helados en las diferentes ferias de comida que se celebran en el sur de la Florida. Al ver que funcionaba comenzaron con su pequeña producción y meses más tarde decidieron montar su propia sede, donde lograron desarrollar un producto con sello personal que les ha permitido entrar en el mundo de la gelatería, y colocarse al lado de grandes maestros, no solo de Estados Unidos, sino también de Italia y el mundo entero.
“Cuando comenzó la pandemia, enseguida nos comunicamos con nuestra clientela para informarle que seguíamos trabajando pero que ahora llevaríamos los productos hasta sus casas. Fue algo nuevo, porque no teníamos la logística instalada de llegar a la casa de los clientes como tampoco para la recepción de pedidos. Nos entraban órdenes por Instagram, por mensajes, por WhatsApp, en llamadas”.
Aún con todo el esfuerzo que estaban haciendo las ventas no alcanzaban los niveles esperados, por lo que a Ezequiel Gómez se le ocurrió poner en funcionamiento una máquina de paletas que recién había comprado. “Decidí hacer un par de paletas, las publiqué en nuestras redes sociales y fue una locura. Comenzamos con la de Súper Bom, que es un helado de fresa con cubierta de chocolate y centro de leche condensada. Luego hicimos la de Chicha que también tiene un centro de leche condensada”.
Asegura Ezequiel que ambos sabores se volvieron las más populares entre los clientes. Luego agregaron sabores como Parchita, Coco con leche condesada y Nutella con relleno de nutella. “En dos meses vendimos unas 8.000 paletas. Fue maravilloso. Las paletas nos salvaron la cuarentena”.
Aunque las paletas se han convertido en su producto estrella, Gómez espera que la situación no se extienda más tiempo, “porque mucha gente quedará sin empleo y eso no es bueno para nadie”.
Gelato Gourmet sigue buscando alternativas de mercado, por lo que desde hace pocos días ofrece la posibilidad de enviar sus productos congelados hasta los estados más remotos como California o Washington. “Nos hacen el pedido en la página, nosotros empaquetamos con hielo seco y una empresa de envío lo lleva en tiempo récord por un precio muy económico”.
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