Opinión

La verdad nunca daña una causa que es justa, por Douglas Játem Villa

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Se pueden plantear algunas preguntas interesantes: 1) Es fuerte y significativo el rechazo popular al gobierno en Venezuela?.2) Los “cambios de política” que se han anunciado, como por ejemplo en los ámbitos de la producción petrolera y la “privatización” de empresas, generan pugnacidad interna en el seno del gobierno? 3) La manera como se reciben los “cambios” en materia de distribución de poder en el PSUV genera pugnacidad interna en el seno del gobierno? 4) Las diferencias entre las expectativas de poder de las diferentes organizaciones opositoras generan pugnacidad interna en el seno de la oposición? 5) Luce la oposición aceptando la realización de la elección presidencial en 2024, a pesar del grado de ilegitimidad de Nicolás Maduro? 6) Luce la oposición abandonando la posición de la Presidencia Interina de la República? Estas preguntas generan respuestas diversas según las formulen especialistas en la materia o ciudadanos de a pie. Aunque hay preguntas como la 1 que generan respuestas “ “casi unánimes”, la variabilidad se impone, especialmente si se acepta que hoy, como lo plantea el reconocido analista político Moises Naim, el poder democrático es más fácil de obtener, pero más difícil de ejercer, y también más fácil de perder. Naim denomina este fenómeno con el nombre de “autocracias 3p”, en el cual las “p” iniciales significan populismo, polarización y posverdad. Introduce su definición con el propósito de explicar el comportamiento de políticos “nuevos y diferentes desde el punto de vista tradicional”, como Bolsonaro, Maduro, López Obrador, Bukele,Trump, Putin y Erdogan, pudiéndose agregar Petro, Castillo, mientras se mantenga, Boric, Arce,  y otros referentes suramericanos contemporáneos, alertando respecto de la agonía de las democracias una vez que sus instituciones llegan a ser ocupadas por estos enemigos del sistema, quienes logran manipular el proceso de pasar de una dictadura a una democracia como algo inacabado o un engaño, de manera que les corresponde a ellos concluir la tarea                                                                     Hoy cabe Cabe considerar el futuro retado de la libertad, observar que mientras en algunos sitios el poder está concentrado, en otros se divide y degrada; que quienes procuran conquistarlo son en muchos casos unos nuevos competidores que captaron el deterioro de los tradicionales, y entendieron que con estrategias innovadoras, con reglas de juego totalmente diferentes y aplicando tendencias como las derivadas de las migraciones, de la inseguridad económica de la clase media, de la beligerancias de las redes sociales, de la inteligencia artificial y otras, podían crear oportunidades de poder a su alcance, todo lo cual transforma significativamente la manera de conquistar el poder en el siglo XXI                                                                      

Este enemigo constituye en todo el mundo, en los países que poseen las instituciones más complejas y en los más atrasados, un adversario nuevo sin ejercito y sin armas, algo que actúa desde adentro con amplia difusión vía internet  y bajo un clima generalizado de “posverdad”, y que  amenaza con corroer las sociedades libres desde su propio seno.  Es muy difícil darle un nombre, pero ello es necesario para así comprenderlo, combatirlo y derrotarlo. Este enemigo es el poder en una forma nueva y maligna, es un proceso vengativo que imita la democracia al tiempo que la socava y desprecia cualquier limitación. Parece un proceso que ha estudiado todos los controles institucionales concebidos por las sociedades libres a lo largo del tiempo para eludirlos y después contraatacar.         

 Naim considera que las sociedades libres están enfrentado La Revancha de los Poderosos. Debe registrarse correctamente que el debilitamiento del poder de la democracia le ha abierto a quienes lo procuran hoy posiciones desde las cuales realizar una campaña antidemocrática global y destructiva, la cual genera peligrosamente en las nuevas generaciones la admiración por estos poderes fuertes con variado grado de dictadura y autocracia, y extrañamente con una muy variada motivación ideológica

Naim concluye destacando lo insatisfactorio que es a los ojos del ciudadano el funcionamiento de la democracia liberal, y resalta que el 58% de ellos en los países desarrollados confiesan algún tipo de frustración por las deficiencias del sistema. Resalta como algo imprescindible que las mejores democracias se basan en acuerdos, pero que hoy es vital el valor revolucionario y la creatividad engendrados bajo la democracia representativa. También la independencia judicial y el sistema de elección de los magistrados para poder garantizar el control de los otros poderes. Dado que Venezuela ya acumula unos 23 años de este tipo de gobierno de las 3 P, que nuestra realidad responde claramente las 6 preguntas iniciales y que nuestra debilidad fundamental radica en la insuficiente fortaleza política para combatir el régimen, resulta lógico que necesitamos una oposición nueva para enfrentar y derrotar las 3 P. Debe  ser una nueva oposición que incluya el papel que le corresponde jugar a la sociedad democrática mundial, para desplazar a quienes pretenden apropiarse indefinidamente del poder clausurando la democracia e instaurando la dictadura y el totalitarismo seudo comunsta, o socialista del siglo XXI . Que incluya el papel que corresponde jugar a gobiernos de países democráticos que tienen que frenar la acometida de organizaciones como la que postula a Petro a la Presidencia de Colombia. Esto está definitivamente claro y no necesita más diálogo con sordos