Salud

14 de Marzo: Día Mundial de la endometriosis: síntomas y tratamientos

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La endometriosis es una enfermedad benigna que consiste en la presencia de endometrio fuera de la cavidad uterina. Aunque su prevalencia no es exacta, se estima que una de cada diez mujeres en edad reproductiva lo padece. Es un trastorno crónico, aunque puede pasar desapercibido si los lugares de implantación y la cantidad de tejido endometrial es de pequeña cuantía, por lo que su diagnóstico puede llegar a retrasarse entre 7 y 8 años. La endometriosis es una causa importante de infertilidad, por lo que hasta el 40% de las mujeres con endometriosis no podrá conseguir un embarazo.

Dado que este endometrio fuera de su lugar habitual sigue manteniendo su actividad hormonal, existe sangrado y se desprende dicho tejido en los períodos menstruales, derivando en síntomas molestos para la mujer. Por este mismo motivo, la gestación y la menopausia son períodos donde esta situación deja de provocar síntomas.

Para entender lo que significa la endometriosis hay que saber que el útero está formado por tres capas:

  • Perimetrio: es la capa más externa; se trata de una capa fina, serosa.
  • Miometrio: es la capa intermedia, constituida por fibras musculares.
  • Endometrio: es la capa más interna. Se trata de una capa mucosa con glándulas, que varía según los cambios hormonales, y está constituida a su vez por dos capas: la capa basal y la capa funcional, que es la que se descama en cada menstruación para volver a regenerarse en cada ciclo menstrual.

Lesiones asociadas a la endometriosis

La localización más frecuente de la endometriosis es el ovario. Se forman a menudo quistes, que se llenan de sangre y adquieren un color oscuro que se parece al chocolate, de tal forma que se denominan quistes de chocolate.

Otras lesiones que podemos encontrar a parte de los quistes son los nódulos (de color azulado y sin líquido en su interior) y las adherencias (de color rojo oscuro o blanquecinas, que dan lugar a fibrosis ocasionando dolor).

Aparte del ovario, otras localizaciones frecuentes de la endometriosis son: los ligamentos que rodean el útero, el peritoneo (que es una capa fina que rodea el abdomen por su interior), la vagina o el recto, entre otras.

Síntomas

Es el síntoma más frecuente y más característico. Suele ser un dolor que se localiza en la parte baja del abdomen. Se suele presentar como dismenorrea (dolor durante la regla), pero también puede producirse dispareunia (dolor en las relaciones sexuales), que se debe a la afectación de los ligamentos del útero y a la afectación de la vagina y el recto. Es una causa muy frecuente de dolor pélvico crónico con una afectación considerable en la calidad de vida de la mujer.

La esterilidad y la infertilidad están muy relacionadas con la endometriosis, de forma que se estima que entre el 25-50% de las mujeres infértiles sufren endometriosis. El mecanismo por el que se produce es muy variado: por las adherencias y fibrosis ocasionadas por las lesiones de la endometriosis, por alteraciones inmunitarias, y por la secreción de sustancias por el endometrio ectópico que impiden una correcta fecundación.

La endometriosis que afecta al tubo digestivo o al aparato urinario y otras localizaciones extrapélvicas produce síntomas característicos de su localización. La afectación de la vejiga causará aumento de la frecuencia urinaria y, si existe infiltración de la mucosa, puede haber hematuria (sangre en la orina). Los síntomas que indican afectación digestiva incluyen la diarrea, el sangrado, el estreñimiento, y el dolor con la defecación. Todos estos síntomas empeoran durante la menstruación.

En el tratamiento de la endometriosis existen diversas opciones terapéuticas, de forma que elegir una frente a otra va a depender de muchos factores:

  • La gravedad de los síntomas.
  • La extensión de la enfermedad.
  • La localización.
  • El deseo de embarazo de la paciente.
  • La edad de la paciente.

Los objetivos del tratamiento, independientemente de la opción elegida, serán el alivio del dolor, la eliminación de las lesiones endometriósicas, y la restauración de la fertilidad cuando la mujer desee quedarse embarazada.

A continuación se explican las diferentes opciones terapéuticas posibles.

Actitud expectante

Se plantea no administrar tratamiento específico en las mujeres con síntomas leves o sin síntomas en las que se sospecha una endometriosis mínima o leve.

Para controlar el dolor menor se emplean los antiinflamatorios no esteroideos o los analgésicos. También es útil la administración de anticonceptivos orales para retrasar la progresión de la enfermedad y evitar un embarazo si no lo desean.

Tratamiento médico de la endometriosis

El crecimiento de las lesiones endometriósicas depende mucho de las hormonas ováricas, de tal forma que las mujeres con endometriosis mejoran durante el embarazo y durante la menopausia, por el descenso de los estrógenos en el organismo.

Por ello, un mecanismo empleado para el tratamiento de esta enfermedad es llevar a cabo una inducción de la menopausia o de un falso embarazo, es decir, conseguir una situación hormonal en el organismo similar a la producida en estas dos circunstancias. Por esta razón, no será posible quedarse embarazada durante el tratamiento médico, ya que se inhibe la ovulación.

Tratamiento quirúrgico de la endometriosis

La cirugía está indicada para síntomas graves, incapacitantes o agudos, y cuando la enfermedad está avanzada.

Consejos para mujeres con endometriosisSeguir estas recomendaciones puede ayudar a las mujeres que padecen endometriosis a aliviar sus síntomas:

  • Lleva una dieta saludable y equilibrada, incluyendo la cantidad recomendada de frutas y verduras y limitando la ingesta de carnes y lácteos.
  • Reduce el consumo de cafeína porque puede aumentar los síntomas de endometriosis y eliminar sustancias tóxicas como el tabaco y el alcohol.
  • Realiza ejercicio de forma regular. Para estar más motivada es mejor que elijas un deporte o actividad física que te guste.
  • Duerme lo suficiente, y para descansar mejor (no solo importan las horas de sueño, sino también su calidad) procura cenar pronto y de forma ligera y mantener unos horarios regulares para acostarte.
  • Controla el estrés. Si estás pasando por situaciones estresantes que no puedes evitar, intenta al menor afrontar el estrés de forma positiva.
  • Consulta con tu ginecólogo si experimentas dolor, alteraciones en el ciclo menstrual o cambios en el color de la sangre.

Con información de WebConsultas

La Mañana

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