Política

Una oposición fracturada enfrenta reto de recuperar la confianza y motivar el voto

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La oposición venezolana inicia el 2023 con tropiezos. Zanjado el cierre del gobierno interino que durante cuatro años encabezó Juan Guaidó y electa una nueva directiva de la Asamblea Nacional (AN) de 2015 impuesta por el G3 (Primero Justicia, Acción Democrática y Un Nuevo Tiempo), los primeros días del año transcurren en medio de la diatriba, los enfrentamientos y la repartición de culpas ante el esquivo objetivo del cambio político.

El escenario es complejo cuando la Plataforma Unitaria, que aglutina a una docena de partidos de la oposición, espera celebrar las elecciones primarias para escoger a su abanderado y el camino hacia las presidenciales de 2024 ya está abonado desde el gobierno de Nicolás Maduro.

En ese contexto, los retos y el dilema opositor no son pocos y aunque en política la dinámica es fluctuante, a la fecha la fragmentación de este sector de los adversarios de Maduro y las fisuras de la unidad podrían golpear los esfuerzos democráticos de los que tanto se ufanan sus dirigentes.

«La eliminación del interinato de Guaidó es, en primer lugar, el reconocimiento del fracaso de la estrategia de Voluntad Popular (VP) de poner presión popular, militar e internacional para forzar un cambio de gobierno. La estrategia fracasó desde 2019. Así que su cambio es tardío y por ello muy ineficaz, pero plenamente justificado desde hace mucho tiempo», enfatiza el politólogo Ángel Álvarez, cuyas investigaciones se centran en la teoría democrática y la política como lucha de poder.

En entrevista para TalCual, el investigador puntualiza que ambas facciones opositoras conviven desde hace décadas, lo que explica, a su juicio, la inconsistencia de sus acciones desde 2002.

«Era hora de que se separaran y aún está por verse si tal separación es real y definitiva», añade.

Al mismo tiempo, Ángel Álvarez indica que la oposición que negocia con Maduro está forzada a reconocerlo.

Sobre el quiebre en las vías de oposición para enfrentar a la revolución, el director de Delphos, Félix Seijas Rodríguez, señala que  la participación en las elecciones regionales de 2021 marcó el final de la estrategia de presión y todo se volcó en un ambiente electoral.

En esos comicios, la oposición ganó varias alcaldías y las gobernaciones de Cojedes (Alberto Galíndez), Nueva Esparta (Morel Rodríguez); y Zulia (Manuel Rosales) y la de Barinas —cuyos resultados fueron anulados en noviembre y en enero de 2022 ganó Sergio Garrido postulado por la mayoría de los partidos opositores.

«De hecho, el mismo Guaidó es precandidato para las primarias. El tema electoral ya venía siendo protagonista», acota.

Seijas Rodríguez refiere que el fin del interinato ya venía gestándose y recuerda que, en diciembre de 2021, no se consolidó porque no hubo los votos necesarios, pero el proceso de desgaste siguió su curso.

En ese momento, Julio Borges, comisionado de Asuntos Internacionales de Primero Justicia y entonces comisionado de Política Exterior del interinato, advirtió que ese gobierno no daba «para más». El dirigente llamó a una reagrupación de la oposición y reconstruir un foco cuyo fin sea la salida de Maduro.

Fallas de interpretación

Al ser consultado por TalCual, el director de Delphos indica que la oposición no supo interpretar la victoria de 2015 que le permitió a conquistar la mayoría de la Asamblea Nacional con mayoría calificada de dos tercios.

Destaca que luego el escenario cambia y hay una mala interpretación de la oposición en relación con que la porción de votos obtenidas era capitalizable por una sola facción política, por una persona.

Puntualiza que hay que hacer foco sobre el daño que se produjo a la posibilidad de consolidar una estructura que gane legitimidad ante la gente.

Indica que la instancia llamada a esta tarea es la Plataforma Unitaria Democrática en sustitución de la Mesa de la Unidad Democrática (MUD), sin embargo se ha hecho cuesta arriba.

«La MUD tuvo legitimidad ante la gente y eso hizo que todo el que estuviera por fuera quedaba disminuido. Eso se desdibuja poco a poco y la oposición queda sin un referente, la Plataforma Unitaria debería ser el nuevo referente, pero eso no se decreta, es algo que se tiene que dar», dice el director de Delphos.

Señala que los enfrentamientos actuales entre los dirigentes de la oposición ponen piedras en su camino,  «sobre todo por el vendaval verbal que hay, descalificaciones, insultos».

En ese sentido, Seijas Rodríguez resalta que, por un lado, ante la oponión pública se sigue sembrando la duda y el desaliento, en tanto crece la difultad de la consolidación de la Plataforma Unitaria, cuyo secretario ejecutivo es Omar Barboza (UNT).

Con información de TalCual