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Trabajadores venezolanos tienen más de 615 días esperando un aumento

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Miles de trabajadores del sector público y privado, maestros, médicos y enfermeras, pensionados y jubilados reclaman desde inicios de este 2023, un aumento en el salario mínimo que ya cumplió más de 615 días sin un ajuste: el último anuncio fue en marzo de 2022.

El salario mínimo y las pensiones se mantienen en 130 bolívares, un monto que ha perdido 90% de su poder compra ante el alza de la cotización del dólar en el país, donde los precios de referencia se fijan en base a la divisa estadounidense. Desde el último ajuste salarial el salario equivalía a 30 dólares, y ahora vale menos de 4 dólares.

Los ciudadanos perciben el sueldo mínimo más bajo en América Latina y solicitan que el gobierno de Nicolás Maduro realice un aumento que les permita pagar la canasta básica alimentaria y cubrir otras necesidades importantes, como lo establece el artículo 91 de la Constitución de Venezuela.

El descontento de la clase trabajadora, no solo por el bajo ingreso sino también por desmejoras de sus beneficios laborales, se ha visto reflejado en protestas recurrentes que organizaciones sindicales han liderado en los últimos meses. En un intento de compensar la situación, el gobierno entrega bonos mensuales que incluso ya superan el salario.

Anuncios y argumentos vacíos
La vicepresidenta Delcy Rodríguez informó, el pasado 14 de enero, que Maduro anunciaría «en pocas horas» medidas económicas importantes enfocadas en el aumento salarial. Sin embargo, las expectativas se desplomaron al pasar ya más de 10 meses sin noticias.

Dos meses después, se hizo viral un video en el que la ministra de Educación, Yelitze Santaella, aseguró que no era posible hacer un aumento del salario a los docentes, pues manifestó que no hay dinero para hacerlo.

«No puedo decirles que en este momento vamos ya a firmar el contrato, no podemos hacerlo porque no les vamos a mentir a nuestro pueblo», dijo la ministra el pasado viernes 10 de marzo, en Cojedes.

Le siguieron en la misma línea, el diputado oficialista Pedro Carreño, el ministro de Trabajo, Francisco Torrealba y el primer vicepresidente del Partido Socialista Unido de Venezuela, Diosdado Cabello, quien manifestó que las sanciones de Estados Unidos afectaron los ingresos del país.

Los voceros del Gobierno oficialista argumentan que el Ejecutivo hace enormes esfuerzos para mejorar los ingresos salariales en la economía venezolana, y que el supuesto asedio a la administración de Maduro han dificultado estos objetivos.

Se prevé que ahora con la suspensión de sanciones anunciada por EE. UU., en respuesta al acuerdo firmado entre el chavismo y la oposición en Barbados sobre garantías electorales para las presidenciales de 2024, permita a Venezuela mejorar sus ingresos.

Con información de Versión Final