Sociedad Civil en impulsión
Douglas Jàtem Villa
Se reconocen realizaciones positivas, como la construcción del estadio de beisbol Simón Bolívar, inaugurado recientemente en la ocasión de la celebración de la Serie del Caribe. Se pudiera anotar otra iniciativa exitosa si la reunión entre el gobierno y los gremios de trabajadores y empresarios, en compañía de la OIT, generara resultados beneficiosos para el ingreso de los venezolanos. Sin embargo, en este último caso se debe averiguar si el gobierno sería parte de una iniciativa en pro de un proceso electoral que determinara un nuevo y legítimo orden de cosas en Venezuela. En muchos sectores existe la creencia de que esto no sería posible porque el gobierno responde al modelo 3P, el cual comprende Populismo, Polarizaciôn y Postverdad, presentado recientemente por el reconocido analista venezolano Moisés Naim, para definir regímenes que se aferran indefinidamente al poder. Entonces, se reconoce algo positivo, el estadio, pero también lo antidemocrático respecto del poder, algo inaceptable para los pueblos democráticos. Se puede aceptar que existen quienes “a cambio del estadio” se adaptan al orden antidemocrático, pero esto no puede ser establecido en el seno de sociedades y pueblos modernos que dejaron atrás los gobiernos autoritarios y negadores de los derechos humanos.
Por otro lado, se sabe que en nuestro país no contamos hoy con el liderazgo político requerido para acometer el trabajo de recuperarlo. Pero eso es una caracterización temporal, similar a la referida cuando se habla de la “democracia en extinción”. Se sabe que es necesario disponer de dos factores esenciales al respecto, la Sociedad Civil y los partidos políticos. En cuanto a la sociedad civil, se debe registrar que en Venezuela existen personas que han realizado acciones, o que muestran alguna virtud, que las diferencian del común, y que encarnan rasgos idealizados que son valorados por la sociedad, la cual las ubica en un lugar del imaginario social hasta que aparece la oportunidad de demostrar su fortaleza. Son ciudadanos que son políticos porque son ciudadanos, que no incursionan en el ámbito de los partidos políticos, pero que tienen la capacidad de desenvolverse en ese mundo, pudiendo incluso acometer la función de liderazgo, o asumir esa responsabilidad, si la sociedad se los exige. Se puede intentar una descripción de este “político”· diciendo que es una persona que comprende que el poder del estado debe estar dedicado exclusivamente a servir los intereses supremos de la colectividad, y en ningún caso los intereses particulares de cualquier organización o persona. Una persona que comprende que su actividad política puede ser realizada desempeñando o no una función pública, dentro del campo del Poder Ejecutivo o del Poder Legislativo. Una persona que comprende que puede realizar su actividad como político, como miembro de un partido político, o como un ciudadano independiente. Se considera que se pueden indicar en Venezuela a los artistas con mayor potencial de inspiración espiritual; los científicos, los universitarios, los motivadores de muy valiosas organizaciones no gubernamentales de trabajadores y empresarios, los de los diferentes credos religiosos y otros. Se puede traer en este momento a Voltaire, quien refiriéndose al tema dijo “La política es el camino para que los hombres sin principios puedan dirigir a los hombres sin memoria. Ahora es el momento en el cual estos venezolanos valorados y apreciados más positivamente, “despierten y reaccionen” y se incorporen a este trabajo vital de formar ciudadanos.
Con relación al papel de los partidos políticos, se pueden indicar algunas líneas del proceso de su renovación: a) Ejercicio compartido de atribuciones con la sociedad civil, lo que significa que ésta tenga todo lo requerido para ejercer los poderes y atribuciones correspondientes. b) Elección democrática de autoridades. c) Ejercicio compartido de la autoridad entre la dirección y los miembros a los fines de que los intereses del país y los del partido no se sacrifiquen ante intereses particulares. d) Ejercicio compartido de atribuciones entre los niveles nacional, regional y local.
Se concluye reiterando la calamitosa condición de vida de los venezolanos, se vive muy mal y el gobierno no le presta atención. Parece que el gobierno no reacciona ante la legítima protesta del pueblo por su legítimo bienestar. Cabe preguntar si ante la indiferencia del gobierno, los trabajadores que perciben el ingreso del presupuesto nacional tendrán que abandonar sus puestos de trabajo. Cómo se calificaría esa muy justificada conducta de los trabajadores de todos los sectores? Cada venezolano tiene la palabra.


