Sheinbaum exige pruebas a EEUU y advierte que no permitirá injerencia en caso Sinaloa
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, afirmó este jueves que su Gobierno no encubrirá a ningún funcionario acusado de vínculos con el narcotráfico, pero advirtió que no permitirá «la intromisión o injerencia de un Gobierno extranjero» tras la acusación de Estados Unidos contra el gobernador de Sinaloa (oeste), Rubén Rocha Moya, y otros nueve funcionarios.
«Nosotros no vamos a cubrir a nadie que haya cometido un delito. Sin embargo, si no existen pruebas claras, es evidente que el objetivo de estas imputaciones por parte del departamento de justicia es político», señaló la mandataria al leer un comunicado durante su conferencia de prensa matutina.
La reacción de Sheinbaum ocurre luego de que el miércoles el Departamento de Justicia de EE.UU., a través de la Fiscalía del Distrito Sur de Nueva York, hiciera públicos cargos por presuntos delitos de narcotráfico y armas contra diez ciudadanos mexicanos, entre ellos Rocha Moya, un senador por Sinaloa y el alcalde de Culiacán (capital del estado), a quienes vincula con el Cartel de Sinaloa, particularmente con la facción de Los Chapitos.
En su comunicado, la gobernante mexicana explicó que el 28 de abril la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) recibió diez solicitudes de detención provisional con fines de extradición, mismas que fueron turnadas un día después a la Fiscalía General de la República (FGR) para su evaluación conforme a la legislación mexicana.
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