Opinión

Semana Santa sedienta en Cumarebo, por Ernesto Faengo Pérez

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Los cumareberos y en general los zamoranos sufrimos y vivimos lamentablemente  el más absoluto desprecio de los dos últimos gobiernos municipales que indolentes e inhumanos dejaron al municipio absolutamente destruido, abandonado, sometido al más vulgar oprobio y retroceso social, cultural, económico y político, sin embargo esperábamos con ciertas dudas pero cargados de buena fe que en la semana santa que acaba de culminar, HIDROFALCON luego de aquella alegría expresada a comienzos del mes de diciembre del año pasado gracias a la intensa dedicación del alcalde Orlando Millán y las comunidades organizadas se pudo recibir agua en la mayoría de los sectores producto de una acción casi heroica, venciendo obstáculos mezquinos, sectarios, grupales y politiqueros se reparó gran parte de la destruida y corroída tubería que el paso del tiempo, el abandono y la indolencia  ha causado serios perjuicios a esta laboriosa comunidad cumarebera y que pasado ese momento estaríamos regidos por un cronograma de abastecimiento equilibrado mientras se continuaban los ajustes y mejorar en el acueducto. 

No fue así,  los habitantes de Puerto Cumarebo no hemos recibido ni una gota de agua por el acueducto en los últimos cuatro meses, algunas zonas como El Cristal. Alta Vista, Paché Vargas, Barrialito tienen años padeciendo esta larga sequía, hemos visto y leído publicaciones de HIDROFALCON en su página oficial, avisos de mejoras en el acueducto a Cumarebo que no se cumple, a la fecha nos sentimos engañados, seguimos padeciendo el más cruel abandono del sector oficial, la empresa hídrica no ha informado porque no se normalizó el cronograma prometido luego que a comienzos de diciembre del 2021 se recuperó la tubería dañada y se pudo recibir este vital liquido  

 El último acueducto inaugurado en 1990 colapsó hace 10 años agravando dramáticamente la falta de agua potable promesas, anuncios, ofertas, publicidad abundante han invadido los medios y redes para transmitir a la población una sensación de esfuerzo para resolver este grave problema de salud pública que en la práctica no se cumple. La falta de políticas y planificación organizada a pesar de las ofertas publicitarias intensivas, la realidad de los últimos años es que Cumarebo sigue siendo un pueblo olvidado, sediento de agua, de gestión y de resultados   

Los cumareberos no hemos tirado la toalla ni estamos resignados, ahora más que nunca avanzamos con muchísima y renovada esperanza, trabajo, progreso, integración para dejar atrás esta secuela de gobernantes perniciosos que nos han abandonado llevándonos al más brutal retroceso histórico, recuperamos la confianza eligiendo o Orlando Millán un alcalde amigo del pueblo que convive con nosotros, reconocido y experimentado luchador social que tiene todo el apoyo y la comprensión social por las dificultades que enfrenta y que necesita en el caso de la aguda escases de agua un aliado como el gobernador  cuyo ejercicio positivo de apoyo es la mejor garantía de éxito, retomaremos el camino del progreso y desarrollo armónico, recuperaremos los espacios para respirar libertad, democracia y bienestar, retornaremos a Cumarebo en el sitial que en mala hora aquellos gobernantes maulas echaron hacia atrás, no los olvidemos, andan con caretas mintiendo nuevamente, exigiendo derechos que ellos violaron a su antojo y conveniencia, no los perdamos de vista, hay que hacerles la cruz y envolvernos en  incienso para despejar el camino hacia adelante, con Dios, el pueblo, la justicia y el bien común.    

Dr. Ernesto Faengo Pérez