Pie en tierra
Tiempo Falconiano
Douglas Játem Villa
A pesar de que ya se ha dicho, y repetido, todo, se debe seguir con “llueve y escampa” porque la tragedia venezolana terminará. No hoy, pero tampoco se trata de las calendas griegas. Me permito pensar que eso es algo histórico. El mundo de Alejandro Magno, el Imperio Romano, los árabes, los turcos, Napoleón, Hitler, la Unión Soviética y pare de contar, todo esto concluyó. No se me pasa por alto Cuba.. Mi conocimiento de la historia no me ofrece otra referencia, pero si me enseña que el ser humano no ha cesado de perseguir, y conquistar su bienestar y su felicidad. Hay quien considera que “puede” ser que termine, pero quizás no en tiempos de esta “generación”. Aún así, esperar es mejor que rendirse. Sin embargo, es necesario que transcurra el tiempo requerido, y mientras tanto ayudar el curso de la historia.
En este caso, se distinguen dos posiciones. Una que llamaremos B, la cual cree en competir electoralmente con el gobierno, y, entre otras cosas, le cuestiona a los otros, a A, que Guaido, el presidente encargado, no fue elegido por alguien. Al respecto, A, para la cual las decisiones del gobierno en Venezuela obedecen, al menos en sentido significativo, a intereses de algún gobierno extranjero, como el de Cuba, acepta que Guaido no tenía que ser elegido porque le correspondía, con base en la Constitución, ser Presidente Encargado. Además, se pregunta quién eligió a Maduro en mayo de 2018?.Al menos, una buena mayoría de los venezolanos, A, no aceptamos que fue elegido. Me parece que se debe reconocer una diferencia muy grave. A considera, con una fundamentación no despreciable, que Maduro no es presidente, que el TSJ y el CNE no son legítimos, algo en cierta forma aceptado en cierto momento por algunos miembros de B; que se han “confiscado las directivas de partidos y transferidas a personas aceptables al gobierno; en fin que estas instituciones están deslegitimadas y por ende no deben ser reconocidas, algo que significa, por ejemplo, que no se pueden convocar elecciones de la Asamblea Nacional. Para B, la situación es muy diferente. Los entes, a pesar de tantas salvajadas que los hacen lo peor de nuestra historia, son legítimos. Maduro es presidente y no se requiere una elección presidencial, y además, procede la elección referida.
Todavía se puede agregar algo más. Con base en el comportamiento del gobierno en el sentido de la declaración de la AN en desacato, los protectores de estado, las violaciones diversas de derechos humanos y otros, propias de un gobierno antidemocrático, el peor de la historia como la misma B lo reconoce, y otras cosas, puede B tener la confianza “suficiente” de que el gobierno respetará un resultado electoral que le sea adverso, y renunciará a seguir ejerciendo el poder dentro de su “modelo revolucionario”?.Se puede apreciar que B no responde a principios y valores morales en su relacionamiento con el gobierno? Cómo explicaría B ese inexplicable desenlace, y el tiempo que dolorosamente resultaría desperdiciado?.
Realmente es extremadamente difícil admitir que en B creen que se puede confiar en el gobierno. B y el gobierno acusan a A de procurar una salida violenta, pero la realidad es que A ha pedido la elección presidencial pacífica y constitucional. Al negarse esta posibilidad, A no puede abandonar su deber de luchar por la libertad y la democracia por otra vía, la mejor posible.
En eso hemos estado, y estamos. Solo puedo hablar por mi, y para mi, lo que más necesitamos los venezolanos, es recuperar la libertad, la democracia, la dignidad, la VIDA. Acepto que debe haber justicia y los delitos deben castigarse, que el gobierno que ha destruido nuestro país, el gobierno de Cuba y los otros, deben rendir cuentas. Que lo hagan, y que eso contribuya al rescate de la convivencia. Pero esto no es más importante que nuestra existencia, y no debe disminuir un ápice, un segundo, nuestra lucha, con los pies sobre la tierra, por lo más valioso, la vida del pueblo de Venezuela. Escampará.


