Oscar Figuera: «Lo que el gobierno está incubando es una protesta de magnitudes inmensas»
El Partido Comunista de Venezuela (PCV) cumple este domingo 5 de marzo 92 años de fundado y tiene previsto un acto central en su sede histórica, el teatro Cantaclaro, y eventos regionales. La cercanía a la centuria lo encuentra como es su costumbre: en pie de lucha por los derechos del pueblo que siguen siendo violentados por «un nuevo pacto de élites» que encabezan Nicolás Maduro y su gobierno, a costa de «la miseria» de los trabajadores.
Oscar Figuera, diputado a la Asamblea Nacional-2020 define como «entreguista y neoliberal, al servicio del capital» la política del gobierno que entre 2013 a 2018 condujo «un proceso de dejar destruir la industria nacional para después justificar su privatización».
Como secretario general del PCV, Figuera narra en esta entrevista detalles del «proceso» de las relaciones del partido y su enfrentamiento con Maduro y «sectores de la cúpula del PSUV», que le han llevado a promover una campaña internacional de denuncia y solidaridad de «más de 40 partidos comunistas del mundo«, ante la amenaza de judicializarlo.
Figuera alerta sobre «la ceguera» de quienes están en el gobierno que no ven la fuerza que está alcanzando el movimiento de protestas que iniciaron los pensiones, jubilados y trabajadores del magisterio, que puede alcanzar «magnitudes inmensas», pese a la aplicación de métodos de represión selectivos en las bases sindicales.
«El nivel de control social del aparato del Estado y del PSUV no hacían previsible el nivel de respuesta que ha alcanzado la protesta de la clase trabajadora, eso hay que decirlo», afirma.
El PCV está promoviendo un proyecto de ley de aumento general de salario indexado a la canasta básica y de escala móvil de salario así como proyecto de Ley de recuperación del valor de las prestaciones sociales para darle mayor contenido al movimiento de los trabajadores.
«Independientemente del resultado reivindicativo, este movimiento ya es victorioso porque activó la movilización de los trabajadores (…) Y si este movimiento conquista las demandas que está haciendo, particularmente las del salario indexado a la canasta básica, está derrotando la política monetarista del gobierno».
«Hay todo un plan para crearle un paraíso al capital nacional y transnacional a costa de sueldos miserables y de condiciones de trabajo infrahumanas», afirma Figuera, al tiempo que acusa a «la fulana Central Bolivariana Socialista de Trabajadores, una cúpula patronalizada con el sector privado y con el sector público, y las federaciones y sindicatos nacionales del sector magistral» de estar coaligados para intentar derrotar la fuerza del movimiento de los trabajadores.
—El PCV marca distancia formalmente con el gobierno de Nicolás Maduro en las elecciones de 2020. ¿Cuándo empieza el distanciamiento?
—Fue un proceso de acumulación de contradicciones desde 2011. Nosotros tuvimos una relación con el Gran Polo Patriótico (GPP), con el PSUV, con el gobierno desde los tiempos de Hugo Chávez, con un grado de complejidad. Consideramos que la lealtad no es un acto de sumisión y de subordinación y así lo dijimos. Para nosotros la lealtad es un acto de crítica y autocrítica. El PCV no es sumiso ni subordinado, responde a sus principios y a su política que la deciden los congresos del partido.
Con información de TalCual


