Internacional

ONU condena la matanza de 19 personas en Honduras y urge a desmantelar redes criminales

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La Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (Oacnuhd) condenó «enérgicamente» la matanza de al menos diecinueve personas en una finca en el Caribe de Honduras y urgió al Gobierno del país centroamericano a desmantelar las estructuras criminales que agravan la histórica conflictividad agraria de la región.

En un comunicado, la Oacnudh condenó «enérgicamente» la matanza, ocurrida la madrugada de este jueves en el sector de Rigores, municipio de Trujillo (Colón), una región que arrastra una histórica conflictividad agraria que ya deja unos doscientos muertos en las últimas décadas.

Según las investigaciones, las víctimas se preparaban para trabajar en una plantación de palma africana y fueron emboscadas por hombres armados, vestidos con uniformes policiales.

“Esta problemática constituye un desafío persistente con raíces estructurales, que se entrecruza con la pobreza y la desigualdad, la violencia, la impunidad y la limitada presencia estatal, afectando negativamente el ejercicio de los derechos humanos y haciendo indispensable fortalecer respuestas integrales de prevención, protección y acceso a la tierra y el territorio”, señaló el representante de la Oacnudh en Honduras, Juan Carlos Monge.

La situación ya había sido advertida por el Alto Comisionado de la ONU en su informe anual sobre derechos humanos en Honduras en 2025, donde alertó sobre la presencia de «organizaciones criminales con capacidad de influencia territorial en zonas aledañas a cooperativas campesinas del Bajo Aguán», que provocaron desplazamientos forzados.

«Estos hechos evidencian la necesidad urgente de abordar de manera integral la conflictividad histórica y social vinculada a la tierra y el territorio, en un contexto marcado por persistentes desafíos estructurales que agravan estas tensiones», enfatizó la Oacnudh.

Además, la oficina de la ONU hizo un «llamado urgente» a las autoridades de Honduras para que garanticen una «investigación pronta, exhaustiva, independiente e imparcial» de la matanza, con el fin de identificar, juzgar y sancionar a los responsables.

En la misma vía, Oacnudh solicitó también «investigar y desmantelar las estructuras criminales y redes de violencia que operan» en Colón, donde, según las autoridades, el problema agrario se ha visto agravado por la infiltración de grupos criminales, políticos y el narcotráfico.

El organismo exhortó a Honduras a adoptar medidas «efectivas de protección» para los sobrevivientes, los familiares de los fallecidos, las comunidades afectadas y las personas defensoras de derechos humanos de la región, al tiempo que pidió evitar discursos estigmatizantes o represalias que aumenten el riesgo de las comunidades afectadas.

La Oacnudh reiteró que la protección de los derechos humanos, el fortalecimiento del Estado de derecho y la atención integral a las causas estructurales de la violencia son elementos fundamentales para avanzar hacia «una paz sostenible» en Colón.

A las condenas se sumó el coordinador residente de las Naciones Unidas en Honduras, Alejandro Álvarez, quien lamentó la «terrible tragedia» y envió sus condolencias a las familias afectadas.

«Este hecho evidencia la urgencia de establecer un mecanismo de gestión de la conflictividad territorial que contribuya a prevenir estos hechos de violencia y a encontrar soluciones duraderas mediante el diálogo y el respeto a la ley», subrayó Álvarez en un mensaje en redes sociales.

UR