Nos necesitamos. Nos necesitamos como nunca en el occidente de Falcón, por Lourdes Díaz Güerere
«Nos” en todo el sentido inclusivo. Nos necesitamos. Es el grito de auxilio pero que nace de nuestras entrañas. Es el sentido completo de lo que vivimos actualmente.
Desde el dolor de lo que padece nuestro pueblo ya no lanzamos piedras, ya no encontramos a quién dirigir nuestras peticiones, nuestras publicaciones, llamadas o mensajes por una ayuda social. Nos quedamos sin destinatarios y no es por falta de caridad, compasión o solidaridad.
Diría mi abuela “es que ya vaciamos la botija”.
Los recursos mermaron de una forma violenta en las últimas tres semanas. La misericordia por su parte ha crecido como nunca porque en medio de lo que es no tener prácticamente nada se sigue cumpliendo el precepto del amor al prójimo.
Son tantas las causas sociales apremiantes y en una cultura del “dar” tan arraigada como la que identifica a nuestro pueblo; el tamaño del dolor de no poder cubrir tanta necesidad es realmente un dardo al alma. Debo confesar que particularmente me han golpeado tantas manifestaciones de impotencia de quienes siguen mis redes al decirme “esta vez no me alcanza para ayudar”. Claro tampoco han faltado “apenas me recupere económicamente cuenta conmigo”. Pese a la realidad no falta la esperanza y la caridad.
En las publicaciones de esta columna hace un año daba por sentado que la situación pandemia para esta fecha sería historia. Hay palabras textuales que denotan tantas cosas que ignoramos como el creer que la vacuna llegaría y listo. Me sentí una niña escribiendo el cuento de castellano para su maestra de escuela al releer.
Los 100 años de Don Ignacio Bello M. Sirvan estas líneas para homenajear a un gran amigo; y es que “Mano Nacho” en su Capatárida adorada arribó a su cumpleaños número cien. Puedo escribir de primera fuente tantos detalles de su biografía aportados por él mismo en la impecable lucidez de las entrevistas que me ha otorgado. Bendiciones y gratitud para este gran hombre. Con beneplácito estaremos digitalizando uno de sus mejores trabajos “Buchivacoa, raíces históricas”, obra de investigación que junto a Adrián Hernández Baño guarda un tesoro que vale la pena divulgar. Pronto les comento desde las cosas inexplicables que suceden en su casa, lo que fue una especie de antiguo cuartel militar en la colonia, sus poemas, su férrea oposición a la separación de Dabajuro de Buchivacoa y un gran sueño “su carretera de la costa”.
En cuanto a política. Mañana serán las primarias del Psuv en Venezuela para elegir a sus candidatos. En Dabajuro fuertes a lochas van a lo que será la decisión de apoyar a Fiorella Leal por parte de la dirección de Psuv Municipal. Ya lo veíamos venir hace un buen rato, sería la elegida para ser apoyada por esta organización política. Así mismo se pliegan al apoyo para el actual gobernador Victor Clark. Aquí en Dabajuro no habrá mayores noticias este 08 de agosto. Lo que si dará de qué hablar será, en caso de ser cierto, las posibles primarias de la oposición para el venidero 22 de agosto de 2021. Será realmente el gran ensayo para el próximo 21 de noviembre. Hay nombres y una alternativa contundente, pero por si a las dudas mejor medirse, parece que así piensan hoy.
Por cierto, no me interesa la política. Es el pensar de muchos y así lo manifiestan, pero de alguna forma u otra define lo que fue, es y será tu entorno. A fuerza de lágrimas lo ha tenido que entender el país. Nada es ajeno al ejercicio de la política en una sociedad. Nos debe interesar, y mucho, aunque no seamos activistas.
En crisis la salud mental. Al menos seis llamadas para contactar a un profesional de la psiquiatría recibí durante la semana de familias realmente desesperadas por la situación mental de alguno de sus miembros. No hay distinción de edad, ni creencias, ni sexo, nada. Lo que vivimos nos hace vulnerables, susceptibles. Son tiempos muy duros y los días corren. Lo único que puedo decir por experiencia propia es que no duden en buscar esta ayuda, no te permitas sufrir y superar tus fuerzas, no permitas ver desvanecer frente a ti a un ser querido por pena o negación a lo que padece. Nadie elige enfermar, la mente cuenta tanto como otro órgano del cuerpo, pero desconocemos tanto del tema y a veces opinamos de una forma tan desgarradoramente inhumana sobre esta realidad.
Retomo el eje de esta columna: Nos necesitamos.
En los últimos días perdí mi cabello, mi paz, un ovario y al amor de mi vida, el primer amor, el mayor de los amores: el amor propio. Nada más duro, perderse a uno mismo. Al mismo tiempo practico incesantemente lo que siempre dice un gran amigo: “agradece, agradece siempre, agradece por todo” y hoy funcionó porque después de muchos días tuve la fuerza para sentarme a escribir en nombre de la gratitud.
Seguimos siendo en Dabajuro el lar que no es del montón.
Nos necesitamos. Todos. Nos necesitamos.
Bien lo escribió para mí el Doctor Eliezer Burgos:
“Ahijada, tener no es saber y saber no es tener”.
Lourdes Díaz Güerere


