Miel y Salmuera | Letras y gatos
Por: Ana Cristina Chávez Arrieta
Se saben dueños de un encanto especial, de una magia que hipnotiza y nos seduce lentamente. Los gatos, pequeños emperadores, se adueñan de los espacios y nos vuelven sus súbditos, aunque nos paguen con indiferencia la mayoría de las veces.
Como seres llenos de misterio, los felinos son silenciosos, dormilones, cazadores expertos y aventureros nocturnos. Especialistas afirman que absorben las malas energías de un hogar, limpian el aura y la equilibran. No solo saltan, se enrollan, se revuelcan, ronronean, sino que son capaces de volar y acumular vidas como en un videojuego. Perciben lo que no logramos observar en esta dimensión y cada tanto tiempo se convierten en protagonistas de historias, relatos y poemas que exaltan sus poderes y los eternizan.
Siguiendo esta idea, el martes 18 y viernes 21 de julio dictaré un taller en línea titulado «Letras y gatos. Escritura para gente curiosa», donde abordaré junto a los participantes, diversos textos literarios en torno a los pequeños felinos, los cuales a través de dinámicas y ejercicios en tiempo real nos impulsarán a generar nuevos productos, desarrollar la creatividad y explorar las aptitudes en la escritura. Para más información sobre costo y horario puedes comunicarte a mi Whatsapp +58 0424-6075249. Precisamente, uno de los materiales con los que trabajaremos en el taller es el cuento «El gato de los ojos dorados», para el que redacté la siguiente reseña, espero la disfrutes y te anime a inscribirte:
Dicen que los gatos le huyen al agua, pero lo que pocos saben es que en realidad pueden disfrutar de montarse en botes y salir a pescar. Ese es el caso de Terruño, un gato que vive en la isla de Margarita junto a Weré, un jovencito trabajador y entusiasta de la palabra, quien nos cuenta su historia en «El gato de los ojos dorados», un libro breve y cautivador escrito por Marisa Vannini y delicadamente ilustrado por Rosalba Carreño, ambas de Venezuela.
El libro publicado en el año 2000 por Monte Ávila Editores, nos permite descubrir en la voz clara y sencilla de Weré, las tradiciones populares, leyendas de fantasmas y creencias que circulan entre los pobladores de Margarita, quienes reconocen y reivindican el misticismo que rodea a los gatos como protectores de los seres humanos.
Si has tenido la oportunidad de convivir con estos pequeños felinos, estás al tanto de su elevada capacidad de percepción. En medio del trabajo en el mar, Weré se percata de la actitud inusual de su gato y trata de descifrarla: «Empecé a sospechar algo extraño. Terruño intentaba enviarme un mensaje. ¿Cuál? Sabía que era algo importante. Debía captarlo. Pero, ¿cómo? ¿Qué podía significar todo aquello, primero las pupilas apretadas como puntas de alfiler y luego incandescentes, enormes y fulgurantes? ¿Y esa rigidez, ese estremecimiento?» (pág. 38)
«El gato de los ojos dorados» es un guiño a la realidad de tantos infantes y jóvenes de las poblaciones venezolanas, que pese a la invasión de la tecnología, sus familias mantienen las costumbres ancestrales como un modo de preservar la identidad cultural y la relación amorosa entre la naturaleza y todos los seres vivos. Es en definitiva, un libro que se lee en pocos minutos pero al que puedes volver las veces que desees para jugar, preguntar y adivinar con tus niños y niñas. Solo es cuestión de imaginación.


