Opinión

Miel y Salmuera: Carta a la anticumpleañera, o señora Póngale vida a los años, que es mejor

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Mujeeer, esto de cumplir años es medio complicado para ti, lo sé por cada nueva arruga que se asoma atrevida en el rostro, o por esa cana traviesa en el pelo de india, que aparece exigiendo espacio en tu lucha contra el tiempo. Sorprenderse con la edad que acumulas y que ni tú misma te crees, no es nada nuevo. Debes dormir un poco más. El sedentarismo está pasando factura y aunque cada diciembre, víspera de tu mes de cumpleaños, juras que ahora sí harás ejercicios con regularidad, te asumes crujiente con cada rechinar de tus rodillas o la vuelta de tuerca de tu cervical conectada a los oídos y su dolor eventual.

Las estrellas perfectas que invaden Instagram y los filtros que no sabes manejar, te advierten que esa belleza de las redes sociales parece inalcanzable en tu mundo de libros. Cumples años y no te atreves con los retos de Tik Tok, ni a medir tu equilibrio con los globos de números que revelan la edad.

En un país en crisis todos celebran su aniversario de nacimiento con deliverys sorpresas y combos dolarizados, pero a ti te toca explicar que sí eres del signo zodiacal que indica el horóscopo.

Te justificas diciendo que hay dos tipos y tú eres del segundo, el menos conocido, o quizás no seas de ninguno, ¿cuál será tu ascendente lunar?, ¿será que mercurio estaba retrógrado cuando naciste?, ¿y si mejor te guías por el horóscopo chino? pero no sabes si eres serpiente, rata, mono, conejo, cabra, dragón o qué carajo. ¿Qué será de la vida de Adriana Azzi? En verdad ya no crees en horóscopos, ni haces yoga ni meditas, ni compras velas, y estás probando si el incienso ahuyenta a las plagas. Pero hay que sonreírle al espejo, porque algo en ti te recuerda que es tu cumpleaños y al mal tiempo buena cara, y que antes muerta a que te vean destruida, ¿o era bañada en sangre?, ¿dónde consigues toallas sanitarias baratas? Me acordé que tengo que comprar. No importa que no te pongas las pestañas pelo a pelo o las tipo cortinas, ni las uñas semipermanentes que vencen el cloro y la esponja de alambre para lavar las ollas.

 Y entonces la ciudad celebra cumpleaños también y pide una estrella porque se cree que está en el paseo de la fama de Hollywood, y sueñas que batallas con tus ideas y con tu cuerpo iluminado con el aro de luz que no te van a regalar porque nadie sabe que lo quieres pues no has dicho que lo quieres y es que tampoco te interesa, aunque parece que debes pedirlo para las fotos profesionales en las redes, esas que si no te tomas van a decir que estás pasada de años porque sigues sumando y no restando, y no le pones vida como recomienda Arjona. Señora, no le quite años a su vida, póngale vida a los años, que es mejor.

 Cumples años y llevas la impronta de los próceres que comparten aniversario contigo, tú te muestras orgullosa y te deleita saber que en todo el país se creen artistas de cine, yendo de película en película. Tú acudes a cada evento imaginando secretamente que el agasajo es en torno a ti. Aun así deseas que la fecha pase rápido, te estresa generar expectativas en quienes te suponen brindando, rodeada de bebidas, comidas y obsequios por doquier. Hay que celebrar la vida, dicen, un año más o un año menos, depende de la perspectiva. El vaso medio lleno o medio vacío. Ya hasta me dio sed, de pana. Te sabes dueña de los años y de cada movimiento que haces, a pesar del encierro en el que sueles habitar. La sonrisa la dibujas porque sí cada vez que quieres, te reconoces bien portada y respetuosa de las normas, aunque cada nuevo amanecer de tu cumpleaños quisieras huir por 24 horas, como una ola.

Chica, ¿y la Pantoja no volvió a cantar? Y que el Happy Birthday sea en español, versión corta. Te genera ansiedad que todos estén pendientes de ver si aún soplas o no. Apágame la vela, María, pero que apágame la vela, María. Despreocúpate, hay mucho que festejar a tu alrededor, pronto llegará la noche y tú tendrás un año más vivido o uno menos de vida. Échate un palo y come lo que te dé la gana, celebra y no le pares al mundo. Igual, cumplir años solo ocurre cada doce meses, gracias a Dios. El resto del tiempo es para el feliz feliz no cumpleaños, a mí, a tú.

Ana Cristina Chávez [email protected]

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