Política

Madre de preso por caso Pdvsa-Obrero sufre ACV al conocer que su hijo no fue excarcelado

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La señora María Concepción Sánchez, madre del trabajador de PdvsaJoan Enrique Cruz Sánchez, sufrió un accidente cerebrovascular (ACV)fulminante. Su estado de salud es de extrema gravedad y permanece recluida en el Hospital de San Juan de los Morros, estado Guárico.

Según su entorno familiar, la crisis ocurrió después de conocer que su hijo no fue incluido en las recientes liberacionesvinculadas al caso Amuay, dentro del expediente conocido como Pdvsa–Obrero, que mantiene a varios trabajadores detenidos desde los años 2024 y 2025.

La señora Sánchez llevaba meses viviendo bajo una presión emocional insoportable: la espera diaria, el conteo regresivo, la esperanza de ver a su hijo salir en libertad. Esa angustia acumulada terminó quebrando su salud.

El caso Pdvsa–Obrero involucró a unos 170 trabajadores petroleros detenidos por denunciar irregularidades, exigir condiciones laborales dignas o negarse a firmar documentos que consideraban violatorios de la ley.

Muchos de ellos han permanecido privados de libertad por largos períodos, en cárceles como Yare, en el estado Miranda. Hace dos días fueron excarcelados 16 trabajadores que laboraban en Amuay (Falcón) y este 21 de mayo, otros 11 de la refinería de Cardón (Falcón). Todos estaban recluidos en Yare II. En este mismo centro penitenciario permanece Joan Enrique Cruz Sánchez.

Un drama colectivo
La tragedia de la señora María Concepción Sánchez se suma a la de Carmen Teresa Navas, madre de Víctor Hugo Quero. Son casos que reflejan el drama que viven las familias de los presos políticos en Venezuela.

Víctor Hugo fue detenido de manera arbitraria a inicios de 2025 y trasladado a la cárcel de El Rodeo I, donde quedó incomunicado. A partir de ese momento, comenzó el calvario de su madre para dar con su paradero ante el silencio oficial.

Durante 16 meses, Carmen Teresa, de 81 años, recorrió incansablemente cárceles, tribunales y morgues exigiendo respuestas sin éxito. La desgarradora verdad llegó el 7 mayo de 2026, cuando las autoridades notificaron que su hijo había muerto 9 meses antes en un hospital y había sido sepultado en soledad, bajo el argumento de que nadie lo había reclamado.

El inmenso dolor y la angustia acumulada quebrantaron irreversiblemente la salud de Carmen Teresa. Apenas diez días después de enterarse de la noticia, falleció en Caracas debido a complicaciones asociadas a la profunda tristeza. Finalmente fue sepultada al lado del hijo que buscó hasta su último aliento.

TalCual