La sencillez, por Fredis Villanueva.

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El editor, periodista e inventor del pararrayos, Benjamin Franklin, llegó a decir: “Pensad con sencillez y justicia, y hablad como pensáis”.

Dentro de los valores humanos, la sencillez es entendida como la capacidad que tiene una persona de conservar sus cualidades de humildad, respeto, solidaridad, empatía, autoestima y receptividad, a pesar de su estatus social e intelectual. Así que, sin más preámbulo, pasamos a desarrollar el tema de hoy, referente a: “La sencillez”.

La palabra sencillez, deriva de sencillo que tiene a su vez, su origen en el latín “singulus” , que significa: uno por uno. El sufijo –ez de la palabra sencillez, indica cualidad. Según el Diccionario de La Real Academia Española, Sencillez: cualidad de sencillo. La sencillez puede aplicarse tanto a las personas como a los objetos, que carecen de complejidad y se destacan por su simplicidad. Sin embargo, el término sencillez, a lo que a nosotros se refiere en nuestro tema de hoy, lo vamos a sobreponer como valor humano.

De manera que, la sencillez es la cualidad de ser sencillo, por lo tanto, podemos decir: una persona sencilla se caracteriza porque respeta a los demás por encima de todo, no se siente superior en ningún aspecto al resto, no conoce el menosprecio, no tiene afán por destacarse ni por presumir y no necesita sentirse admirado. 

Es muy significativo, traer a colocación la filosofía oriental, la cual hace mucho énfasis en la sencillez. El no acumular objetos innecesarios por el sólo hecho de tenerlos. Así como no apegarse a los prejuicios e ideas que entorpecen la visión, no es otra cosa que la sencillez aplicada a la vida diaria.

No cabe duda que, la persona sencilla valora las cosas simples y aprecia más las espirituales que las materiales y acostumbra llevar una vida modesta. Además, vive bien con pocas cosas.

Ciertamente,, que la sencillez es muy importante en la vida de los seres humanos, porque está vinculada a la humildad, franqueza, espontaneidad y el bajo perfil de una persona, aunque pertenezca, a una elevada clase social. Pero, para ondear la bandera de la sencillez, se tiene que ser muy equilibrado emocionalmente.

En mi muy humilde reflexión final, pienso que la sencillez es un valor que está en cada persona, que a veces brilla más y otras veces se oculta, eso es indiscutible, lo importante es desarrollar el valor de la sencillez, mediante la concientización del aprendizaje día a día y así, mejorar la convivencia familiar y social.

En síntesis, la sencillez en una persona es considerada positiva y muy valiosa, cualidad que suele ser admirable en quien la presenta.

Gracias por invertir su valioso tiempo en leerme, ojalá se sienta gratificado por la inversión del mismo.

¡Un abrazo lleno de bendiciones!

¡Hasta el próximo miércoles, Dios mediante!

Por Fredis Villanueva.