Internacional

La ONU y la historia de las hermanas Mirabal

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Cada 11 minutos, en el mundo, una mujer, o una niña, muere asesinada; en especial, a manos de un familiar. Una de cada tres mujeres en todo el mundo se ve afectada por algún tipo de violencia de género. En nuestro país, las noticias sobre abusos violentos contra las mujeres y las niñas son conocidas a menudo. Estas cifras hacen de la violencia contra las mujeres y las niñas un tema preocupante.

En el año 2000 la Asamblea General de la ONU proclamó la celebración, el 25 de noviembre de cada año, del Día Internacional para la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, con la intención de invitar a los distintos gobiernos de los países integrantes, de las organizaciones internacionales y ONG’s para que se involucren y coordinen acciones que eleven la conciencia pública a fin de eliminar todas las formas de violencia contra las mujeres.

Su origen: El 25 de noviembre de 1960 se encontraron los cuerpos sin vida de tres hermanas en el interior de un coche que supuestamente había caído por un barranco en Salcedo, República Dominicana. Las hermanas Patria, María Teresa y Minerva Mirabal fueron asesinadas por orden del dictador Trujillo.

Su muerte no sólo conmovió a su país, sino que terminaría convirtiéndose en un símbolo de la violencia ejercida sobre las mujeres en todo el mundo.

Conocidas como “las mariposas”, las hermanas Mirabal llevaban años luchando contra la dictadura de Rafael Leónidas Trujillo, que había subido al poder tras un golpe de estado en 1930.

En mayo de 1960, Minerva y María Teresa fueron detenidas y condenadas a prisión como sus maridos, acusados todos de atentar contra el estado. Poco después fueron puestas en libertad sin razón aparente en una campaña de imagen del régimen.

Pero cuando el dictador recibió informes que le avisaban de que las hermanas continuaban protagonizando actividades contrarias a su gobierno, decidió deshacerse de ellas sin juicio previo.

En una de las visitas de Minerva y María
Teresa a la cárcel, acompañadas de su otra hermana, Patria, para ver a sus maridos, se planeó el secuestro y asesinato.

Tras salir de la cárcel en un coche conducido por un chófer, las tres hermanas eran detenidas por los hombres de Trujillo y trasladadas a una casa donde fueron ejecutadas. Los cuerpos de Minerva, Patria, María Teresa y el chófer fueron colocados de nuevo en su jeep que fue despeñado por un acantilado para simular un accidente.

Las mujeres asesinadas dejaban cinco niños, maridos y un pueblo conmocionado. Las palabras que Minerva había
dicho, “si me matan, sacaré los brazos de la tumba y seré más fuerte”, fueron premonitorias. El asesinato fue el principio del fin de la dictadura de Trujillo.

Las comunidades feministas de la zona, cansadas de denunciar las altas tasas de violencia contra las mujeres, fijaron la fecha de la muerte de las hermanas en el calendario contra la violencia de género. La ONU hizo suya dicha fecha en 1999 declarando cada 25 de noviembre como Día Internacional para la Eliminación de la Violencia contra la Mujer. #DiaInternacionalContraLaViolenciaMachista

Redacción La Mañana Digital