La miseria crece y anda por las calles desbocada
Cuando se supone que la pobreza extrema debería haber disminuido, más bien se ha incrementado en estos tiempos de revolución. ¿A dónde fueron a parar los ideales y sueños de Chávez en su tan nombrada Revolución Bolivariana de Venezuela?
Esta es una pregunta, que deberían responder quienes ostentan el poder, pero no se atreven porque incumplen de manera irresponsable sus atribuciones y deberes constitucionales.
La pobreza ha crecido en cifras alarmantes, al punto de que pordioseros y mendigos surgen nuevamente en las calles, reflejando una realidad vergonzosa y triste que “llora ante los ojos de Dios”.
Mientras que esta ominosa realidad recorre las calles, surge en el ámbito comicial, las elecciones para la Asamblea Nacional, donde se derrochan cuantiosas sumas de dinero; según voceros calificados, quienes vociferan escandalosamente: “Aquí hay dinero hasta para tirar para el techo”.
No solo hacen alarde de los excesivos recursos, sino que, asumiendo una postura erguida y hasta sublime, pronuncian sendos discursos revolucionarios, rasgándose las vestiduras y dándose golpes de pecho, donde se escuchan desde gemidos y sollozos, que sobresaltan y cortan la respiración; que recuerdan entre otros; los pronunciados por el “Ché Guevara” y los cánticos surgidos de la prosa de nuestro canta autor Alí Primera, mientras que mucha gente se muere de hambre por las calles.
Esperamos que los candidatos a la Asamblea Nacional, vean, sientan y reconozcan esta triste realidad; dejando los discursos demagógicos a un lado, para elaborar proyectos de leyes a fin de superar la profunda crisis económica que abate al país y erradicar el hambre y la miseria que prolifera de manera vergonzosa por las calles de nuestro país, incluyendo a Cumarebo.
Luis Hidalgo / CNP: 13.501


