Opinión

Guerra por la libertad, por Douglas Jatem Villa

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Tiempo Falconiano

Un sacerdote católico español considero conveniente decir, hoy, algunas cosas derivadas de los sucesos que se reportan en Cuba. Se refiere a lo que puede ser el derecho mas esencial del ser humano, “la libertad”. Yo lo considero relacionable con la situación que se ha estado viviendo en Venezuela, incluyendo lo relativo a dialogo y confrontacion. . A este asunto dedico mi articulo semanal Tiempo Falconiano, informando que me pareció importante hacer circular un resumen muy apretado y no una copia, porque lo recibi en “formato” whatspp y no lo puedo convertir en “mensaje de correo electrónico” que pudiera enviar a muchas personas simultáneamente. Tambien aprovecho para disculpar los errores que se encuentran en el texto, especialmente los relativos a la acentuación.  

1) A diferencia de mucha gente, en este caso es radicalmente contrario al dialogo y a evadir la confrontación. La libertad es un regalo de Dios y nadie tiene derecho a quitársela a alguien, y que el régimen cubano, anticristiano, ateo, inicuo, se la ha robado a millones de cubanos durante muchas generaciones. Si ahora fuera necesaria la lucha armada, una guerra civil, para lograr la libertad, ello seria completamente licito. La guerra civil puede ser una cosa buena si no hay otra via para luchar por la libertad.

2) Aunque se le reclame que los curas deben ocuparse de la biblia y hablar acerca de la paz, dice que se debe reconocer que hay momentos para la paz y momentos en los cuales tiene que haber guerra. Hay momentos en los cuales lo mas justo moralmente hablando es la guerra. Se han visto guerras por un  pedazo de territorio disputado por algunos monarcas, pero eso no es nada importante en comparacion con la guerra por la libertad. Aquí tengo presente nuestra experiencia en materia de guerra por la independencia y la libertad. Si se justifica la lucha por la comida y la salud, y por un salario justo, con mas razón se justifica luchar para alcanzar la libertad. Hay razones para preocuparse por los pobres, por los enfermos, pero también para ocuparse de la libertad.

3) Aclara que se debe procurar la libertad por medios pacificos, pero si ya se ha intentado y no se ha logrado, si la única salida tiene que ser violenta, esa se debe aplicar. Eso es licito. Puntualiza que no promueve el terrorismo, que se intente matar a diestra y siniestra, que se ataque indiscriminadamente con palos, piedras, bombas molotov. Pero se esta de un lado o de otro, del regimen o de la libertad.

4) Le pide al pueblo cubano  que se eche a la calle, no simplemente a protestar, sino a marchar hasta el Palacio de Gobierno, a pasar por encima de todo, sabiendo que los desalmados no se retiraran mientras puedan conservar el disfrute del poder, y a quienes no les importaran las muertes que tengan que ocurrir. Advierte que no se lucha contra extranjeros invasores, sino contra monstruos y alimañas que se chupan la sangre del pueblo.

5) Indica que si quedan algunos militares conscientes en el lado del gobierno, se deben rebelar. El incendio puede comenzar en un pequeño cuartel policial, pero luego crece, y un sector de militares comprende la fuerza del pueblo y decide acompañarlo. Quien tenga con que luchar, que tome su espada

6) Plantea que si el precio de la libertad es una plaza llena de muertos, que los haya, y si es necesario que sean 10 plazas, que las hayan porque la libertad justifica ese precio.

7) Una observacion religiosa refiere que los católicos hacen excepción del mandamiento de no matar cuando se trata de legitima defensa. Si matando a alguien cumpliendo una funciuon publica se evita que este mate a otra persona, se debe hacerlo porque eso es legitima defensa. Como sacerdote no da la absolucion a alguien quien confiesa haber matado a otra persona en condición de defensa. Dice que no hay pecado.

8) Reconoce que como en Cuba la comunicacion via internet es muy escasa y difícil muy pocos cubanos lo escucharan, pero que si hay algunos cubanos que lo puedan hacer, el espera que distribuyan sus palabras para que sean escuchadas por los cubanos.

9) Se admira a Gandhi, pero los católicos cubanos no son seguidores de Gandhi. Reconocen la legitima defensa.

10) No sabe como terminara la situación en Cuba. Puede ocurrir que en una semana ya sea agua pasada. Pero este es el momento de actuar. A quien pregunte, le dice que se puede perder la vida frente a un pelotón de fusilamiento, pero que se debe actuar. Si se muere, se muere con dignidad. Se ha luchado en el lado correcto

11) Se quiere cerrar con una expresión española muy significativa: ”Que sepan que vamos a por todas”.

Douglas Jatem Villa