Gobiernos fatales en Zamora Por: Ernesto Faengo Pérez
El municipio Zamora desde 2004 hasta 2021 fue gobernado por tres alcaldes chavistas el Dr. Alejandro Reyes Alcalá durante dos periodos consecutivos, Rosa Mencía y Miguel Perozo un periodo cada uno, siempre con mayoría de esa fuerza política en el concejo municipal. De esas tres administraciones solo una, la del Dr. Reyes Alcalá destaca por haber dedicado esfuerzo y haber contribuido a procurar soluciones a los álgidos y muy conocidos problemas con inversiones en mejora de servicios públicos, plan de viviendas y un acentuado interés en atender problemas de vieja data que interfieren el desarrollo agropecuario de la llamada zona sur del municipio, pudiéramos decir que su evaluación es positiva en beneficio colectivo y sin estar exenta de triquiñuelas y algunos favoritismos puntuales, son poco visibles escándalos de corrupción o chanchullos.
Las dos administraciones chavistas siguientes reflejan todo lo contrario, a pesar de haber contado con mayor apoyo político que la anterior, llegando incluso a tener control absoluto del concejo municipal con los siete concejales que lo integran, el resultado es absolutamente fatal, negativo, de atraso y miseria.
En estas dos administraciones una bandada de inescrupulosos, ignorantes de nuestra idiosincrasia, costumbres y doctrina ciudadana se afianzaron en el poder político, no por méritos propios sino producto de las circunstancias e infirieron el conglomerado social, ese entramado de gente buena, de familia solidaria, fraterna, unida, alegre, bonachona, fiestera y parrandera, una administración municipal engarrotada en sus propias miserias, absorta de la realidad, paralizada y volcada al retroceso, incompetente, ignorante, inmotivada, e indiferente, tiempo perdido, peor imposible, no solo acentuaron el retroceso sino que desvalijaron a lo interno toda la infraestructura que pudiera medio sostener una gestión que a todas luces lucia intensamente mediocre, desmantelaron y convirtieron en chatarra un conjunto de 28 maquinarias y equipos que adquirió Reyes Alcalá, maquinaria pesada tan útil y necesaria, en un proceso lleno de dudas lo convirtieron en chatarra y entre los concejales y el alcalde aprobaron malversar el mísero valor de 940 millones de bolívares, precio total por el que dejaron al municipio literalmente sin nada, ni una pala, así mismo dejaron destruir azotada por su indiferencia edificaciones históricas como la casa de la cultura, el gimnasio cubierto, los cementerios, la sede del CMDNNA, la antigua sede del concejo municipal, desvalijaron y destruyeron los dos medios comunitarios, dejaron al pueblo por años sin servicios de aseo urbano, ni agua potable, la gente angustiada reclamaba a diario cuentas de estos míseros gobernantes y ellos impávidos.
Los zamoranos están pendientes y decididos a superar el inmenso daño y el lamentable abandono y atraso en que estos malvivientes y peores gobernantes dejaron al municipio, algunos de estos responsables circunstancialmente por extrañas razones vociferan como almas perdidas tratando que el pueblo olvide y se confunda cuando deberían estar sometidos a la justicia para que expíen sus culpas y respondan por tanto daño y tantas atrocidades en su infernal gobierno.
Con Dios por delante y la conciencia colectiva comienza a recuperarse el optimismo en un municipio saqueado en lo material y afectado en lo espiritual, que tiene muchas limitaciones y obstáculos, pero su gente animada y soñadora dirige su mirada por la senda del desarrollo y progreso y que nunca más permitiremos que alguno de los mismos u otros parecidos o disfrazados irresponsables del más nefasto e ineficiente gobierno vuelvan a la dirección de nuestro amado e inigualable municipio.
Ernesto Faengo Pérez


