Opinión

Desde la Península de la Amistad

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Rendirse jamás será una opción

Desde este espacio de nuestro prestigioso Diario La Mañana, muchas veces hemos escrito que con la fuerza de la voluntad, de la acción, del trabajo, de la humildad, de la convicción y la perseverancia, somos capaces de triunfar. De manera, que rendirse jamás será una opción; porque se tiramos la toalla cuando las circunstancias se ponen más difíciles, nunca vamos a lograr nada que valga la pena.

Este artículo nació como un pequeño homenaje a todas esas personas que luchan, incluso poniendo en peligro su vida, por alcanzar un sueño, por perseguir unos ideales, por buscar su felicidad y la de los demás. En esto me encantaría nombrar muchos de mis amigos y amigas, por quienes siento una gran admiración y un profundo respeto, pero faltaría espacio. Sin embargo, en lo personal, me honra poder mencionar dos excelentes amigos, representantes de la libertad y de la democracia: Al licenciado Atilio Yánez Plaza y al profesor Osmundo Revilla, del primero aprendí, que nunca debemos claudicar y del segundo que la constancia tiene que ser nuestro norte y que siempre pa`lante; tanto el licenciado Yánez, como el profesor Revilla, son ejemplos a seguir, para ellos, al igual que para muchos de mis amigos y amigas, con quienes comulgo en su totalidad, por su filosofía de vida de no claudicar, vaya todo mi respeto, solidaridad y apoyo.

En el camino de la vida, han sido muchas las veces en que hemos vivido momentos tan difíciles que pareciera que nos vamos a derrumbar. Pero es precisamente, en esos momentos donde hemos respirado profundo, agarramos un segundo aire, tomamos impulso y seguimos persiguiendo nuestro objetivo. No hay que aflojar y no vayamos a desmayar, tenemos que ponerle corazón y empeño a lo que nos hemos planteado, porque está cerca ese día en que vamos a decir: “Viste, no fue fácil, pero lo logramos”.

En mi muy humilde reflexión, pienso: que de los mayores sacrificios y dificultades, vienen los grandes triunfos. No vale la pena rendirse, hay que luchar siempre por lo que queremos. Somos capaces, fuertes y llenos de muchas habilidades y con una voluntad inquebrantable para superar cualquier dificultad u obstáculo que se nos presente. Existen muchas cosas por la que luchar, mucho por lo que ser felices. Dios es grande y la vida es corta, por eso rendirse jamás será una opción. Si nos rendimos, no llegaremos a ser la persona que tanto ansiamos.      

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¡Que Dios te bendiga. Un abrazo! ¡Hasta el próximo miércoles, Dios mediante!

Por Fredis Villanueva     

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