Política

«Debemos pedir perdón por nuestros excesos», y otras perlas de «Nicolasito» a Der Spiegel

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Nicolás Maduro Guerra, hijo de Nicolás Maduro y diputado de la Asamblea Nacional, habló con el semanario alemán Der Spiegel sobre la detención de su padre en Nueva York, el reacomodo del chavismo tras el ataque militar estadounidense sobre Caracas del 3 de enero y las reformas impulsadas desde entonces en Venezuela. La entrevista incluye una admisión de fallas de seguridad, dudas sobre el papel de la custodia cubana, el reconocimiento de «errores y excesos» del chavismo, la defensa de las concesiones económicas, la justificación de presos políticos que siguen detenidos, el rechazo a elecciones inmediatas y la revelación de un mensaje de despedida grabado por Maduro durante el operativo.

La entrevista señala que Maduro Guerra, identificado como «Nicolasito», fue considerado durante años el «príncipe» y heredero político de su padre, quien se sostuvo en el poder mediante elecciones fraudulentas y represión sistemática contra la oposición, según Der Spiegel. El semanario agrega que, mientras millones de personas salían de Venezuela por la pobreza, Maduro Guerra se preparaba como diputado para un eventual papel futuro dentro del chavismo, pero que tras la detención de Nicolás Maduro «todo parece indicar que deberá replanteárselo».

Estas son siete frases destacadas de la entrevista, que puedes leer completa y en alemán aquí:

«Debemos pedir perdón por nuestros excesos»

Maduro Guerra admitió que el chavismo cometió «errores» y «excesos», al responder sobre los llamados al perdón hechos por Jorge Rodríguez y Delcy Rodríguez. «Muchos de los venezolanos que se fueron al exilio son embajadores del apocalipsis. Se dejaron envenenar por los medios internacionales. Pero no me malentienda. Sí hubo momentos muy duros, errores que cometimos, excesos por los que nosotros, como chavismo, debemos pedir perdón. La responsabilidad de dar el primer paso es nuestra», dijo.

Cuando se le pidió precisar a qué se refería con «excesos», mencionó la actuación policial y judicial. «Por ejemplo, la actuación de la policía. O de la justicia, que no siempre garantizó procesos justos. El derecho a la defensa. Eso es muy serio», afirmó.

«Teníamos que haber hecho más para proteger a mi padre»

Maduro Guerra reconoció que fallaron los mecanismos de protección en torno a Nicolás Maduro durante el operativo estadounidense del 3 de enero. Al ser preguntado por cómo fue posible que su padre fuera tomado por sorpresa, dijo que Maduro era cauteloso, aunque no esperaban un ataque contra Caracas.

«Él siempre fue muy cauteloso. Por razones de seguridad, muchas veces ni yo sabía dónde dormía. Pero no esperábamos que atacaran Caracas. Si atacaban, pensé, sería en algún otro lugar y con el objetivo de abrir un espacio para negociar», dijo.

Luego agregó que subestimaron las capacidades de EEUU y sobreestimaron las propias. «Yo, Nicolás Ernesto, subestimé sus capacidades. Al mismo tiempo, sobreestimé las nuestras. Aunque sabíamos que en caso de un ataque no tendríamos control del espacio aéreo, una cosa es saberlo y otra es vivirlo. Teníamos que haber hecho más para proteger a mi padre. En ese sentido, fallamos», afirmó.

«Desde la Semana Santa está en una celda compartida con otros 18 reclusos»

Maduro Guerra también ofreció detalles sobre la situación de su padre en el Centro de Detención Metropolitano de Nueva York, donde permanece encarcelado. Dijo que el exgobernante estuvo inicialmente en aislamiento y que durante ese período hacía una hora de ejercicio cada mañana y luego escribía un diario.

«Desde la Semana Santa está en una celda compartida con otros 18 reclusos. La mitad, dice él, habla español. Conversa con ellos, ve televisión, aprende algo de inglés», relató. También aseguró que Maduro llama con regularidad a su familia alrededor de las 7:00 p.m. y que ha expresado preocupación por su alimentación en la cárcel. «Mi padre siempre se alimentó de manera muy saludable. Mucha verdura, poco azúcar. Ahora come principalmente carbohidratos, alimentos ultraprocesados, demasiada sal», dijo.

«Encontré en nuestro chat un mensaje de voz que él había grabado pero ya no había podido enviar»

Maduro Guerra contó que, días después de la detención, le entregaron el teléfono de su padre. Según dijo, los estadounidenses lo dejaron tirado en el sitio durante el operativo. Al revisar el chat entre ambos, encontró un mensaje de voz que Nicolás Maduro había grabado, pero que no alcanzó a enviar. «Que caían bombas. Que el pueblo venezolano debía seguir luchando. Que nuestra patria jamás sería una colonia. Era un mensaje de despedida. Creía que iba a morir. Ustedes son los primeros en saberlo», afirmó que dice la grabación.

Maduro Guerra dijo que durante la madrugada intentó comunicarse varias veces con su padre, pero no recibió respuesta. Más tarde, según su relato, comenzó a pensar que lo habían matado hasta que fue publicada la foto de su detención por parte de Donad Trump.

«Ese supuesto ‘cuarto seguro’ era en realidad apenas un armario de madera»

Der Spiegel preguntó a Maduro Guerra por versiones según las cuales Nicolás Maduro y Cilia Flores intentaron llegar a una especie de búnker durante el operativo. El hijo de Maduro negó esa versión y aseguró que en la vivienda no existía un espacio de seguridad con esas características.

«En la casa donde vivían no había nada así. Es una casa sencilla, con puertas de vidrio y paredes delgadas. Ese supuesto ‘cuarto seguro’ era en realidad apenas un armario de madera», dijo.

«No tengo respuesta» por la efectividad de la guardia cubana

Maduro Guerra fue consultado por el semanario alemán sobre por qué las fuerzas especiales cubanas encargadas de proteger a Nicolás Maduro no abatieron a ningún soldado estadounidense durante el operativo. «No tengo respuesta para eso», respondió.

Luego dijo que el asunto seguía bajo investigación y aseguró que las tropas estadounidenses utilizaron tecnologías que, según él, no habían visto antes en Venezuela. «Lo que sí es seguro: emplearon tecnologías que aquí nunca habíamos visto», afirmó.

«No tengo la sensación de que los venezolanos tengan ganas de votar todavía este año»

En la entrevista, Maduro Guerra también se refirió al calendario electoral y a las condiciones para una eventual elección presidencial. Cuando Der Spiegel le preguntó cuánto faltaba para esos comicios, respondió que no percibe disposición en la población para votar este año.

«Cuando ando por las calles, no tengo la sensación de que los venezolanos tengan ganas de votar todavía este año. La gente quiere un respiro, un plan que conduzca al crecimiento económico», dijo. Agregó que también hace falta tiempo porque, según él, el proceso electoral solo sería posible «en el marco de un gran acuerdo político».

Maduro Guerra también rechazó que los cambios políticos y económicos en Venezuela respondan a una tutela directa de Washington. Aunque Der Spiegel le planteó que, desde afuera, las concesiones parecían orientadas a mantenerse en el poder y que EEUU había impuesto un modelo de transición por fases, el diputado sostuvo que «todo lo que está ocurriendo es iniciativa nuestra», incluida la ley de amnistía y la apertura del sector petrolero.

En esa misma línea, habló de «una Venezuela nueva que se abre al mundo» y de un momento político orientado, según él, «al diálogo y la reconciliación». Maduro Guerra dijo que el país necesita estabilizarse, superar las sanciones y relacionarse con sus «socios naturales» en Europa y EEUU. «Nuestro socio más importante en materia de petróleo son los Estados Unidos. Siempre lo fueron», afirmó, antes de agregar que Venezuela necesita a Occidente «para desarrollarse».

Der Spiegel describe a Maduro Guerra recibiendo a la periodista en Caracas, en el octavo piso de una torre de oficinas con pasillos custodiados por hombres de seguridad. Desde la ventana, según la entrevista, se veía el aeropuerto militar La Carlota, donde cayeron las bombas estadounidenses el 3 de enero.

TakCual