Cumarebo, la otra Perla
El próximo sábado celebra Puerto Cumarebo, 180 años del traslado de la sede del Cantón de Pueblo Cumarebo a Puerto Cumarebo, algunos la identifican como el día de Cumarebo, otros entre los cuales me encuentro, estamos inconformes con esta afirmación por considerarlo una confusión, no celebramos el 17 de mayo la fecha del nacimiento o fundación de Cumarebo, no, lo que se conmemora oficialmente desde 1990 es el histórico acontecimiento político jurídico del congreso de 1845, hecho que no tiene nada que ver con el nacimiento o fundación de nuestro Cumarebo
Puerto Cumarebo existe desde hace más de 500 años, un pueblo típico de la Venezuela colonial provinciana, con sus características propias, aún todavía perviven casas largas de adobe y bahareque con el tradicional techo a dos aguas, patio central adornado con verdes y pequeños arboles florales y el incomparable calor humano de sus habitantes, sus calles descienden con la mirada al mar, legionarias de tanta historia popular y condiciones intrínsecas que lo hacen distinto, incomparable e inolvidable para sus habitantes, maravilloso para quienes lo visitan por primera vez, acogedor para los que pernoctan y tienen oportunidad de ver sus lunas llenas y oír los compases de las guitarras y la voz de sus trovadores participar en una serenata con aquellos boleros de siempre con el murmullo de las olas marinas besando el litoral que confunde el amor platónico con el posible o real
Esa tradición que pervive y se niega a desaparecer a pesar de los embates de la dejadez y abandono destructivo que dejaron los dos últimos gobiernos socialistas, una década de atraso convertida en imperdonable insolencia asociada con el comején, la indiferencia y el deshonor que tanto daño produjo a este pueblo maravilloso que lo merece todo y mucho más.
Hace tres años, con mucha dificultad, Orlando Millán asumió la titánica tarea de reconstruir el desastre que dejaban como gestión, los dos últimos alcaldes, con las cuentas del municipio en cero (0), con un equipo de maquinarias y vehículos útiles rematados como chatarra, sin créditos y con una moral administrativa en el suelo. comprometido en cuerpo y alma en atender personalmente las mejoras del servicio eléctrico, el servicio de agua por acueducto, aseo urbano, botes de aguas servidas que azotan al municipio y cuya respuesta oficial había desaparecido.
Muchas cosas se han hecho y muchas más faltan por recuperar paso a paso, lento pero consistente, no ha sido fácil reconstruir el desastre generalizado, pero el esfuerzo está a la vista, uno de esos milagros de estos tres años de gestión quedará al servicio de la cultura, la educación, el arte, la recreación, fomento y desarrollo de la intelectualidad zamorana, Orlando Millán devolverá a los zamoranos la casa de la cultura Simón Bolívar, recuperada del azote del comején en sus techos y estructuras, que los anteriores gobernantes nunca vieron ni sintieron, un salón principal, moderno en todos los sentidos, con aire acondicionado integral , porque los irresponsables alcaldes y quienes fungieron como directores de educación y cultura solo representaban olor de impotencia, tristeza e inconformidad,
Superar las secuelas conformistas y promover un cambio activo y positivo para reconstruir el mérito ganado con dedicación y prestancia de ser llamada la Perla de Falcón, seguimos rodeados de amenazas, nubes cargadas de miseria contaminante y aprovechadores de ocasión rondan el futuro, No nos equivoquemos ni nos confiemos los daños sufridos nos alertan, paciente pero seguro, vamos subiendo a la superficie, Cumarebo lo merece, nosotros juntos lo podemos hacer, hagámoslo.
Dr. Ernesto Faengo Pérez


