Convento de la Salceda. Casa de formación
Quisiera comenzar con un pensamiento de Heráclito de Éfeso: “Conviene que los hombres filósofos sean sabedores de muchas cosas”. Y una de esas cosas que debemos conocer son precisamente esos lugares que han servido para educar a una gran población de creyentes en estas tierras de Falcón. Y uno de estos lugares religiosos fue El Convento de San Francisco.
Amador Merino Gómez en su libro: Francisco José Iturriza. Un obispo humanista, habla de este convento el mismo dice Monseñor: “Construido en el siglo XVI y siendo el primer convento levantado en América Latina. Destruido por la Guerra Federal; este convento fue construido por el mariscal Juan Crisóstomo Falcón y restaurado, en los años 1980, por el Ministerio de Desarrollo Urbano. Tras diversos usos, el convento conocido como de Nuestra Señora de la Salceda, se convirtió en la sede del Museo Diocesano de Coro” (Pág. 170). Así es, Tuvimos la gracia de tener en estas tierras de Coro un convento de los hermanos franciscanos, además de la oración y celebraciones litúrgicas también hicieron labores apostólicas.
Este convento también sirvió como escuela de gramática, así lo dio a conocer el Obispo Martí en el año 1773 en su libro personal: “En este convento de San Francisco hay escuela de Gramática, y el maestro es religioso. No se ha podido averiguar, por no dar algún recelo a estos religiosos el motivo y de donde viene esta escuela, y juzgo que es de obligación de este convento el tenerla, porque de otra manera, siendo tan pocos religiosos, no quisiera el Guardián ocupar un religioso en la dicha escuela” (Obispo Mariano Martí, Documento relativos a su visita Pastoral de la Diócesis de Caracas. 1771-1784. Tomo I. Libro personal, fuentes para historia Colonial de Venezuela, Caracas, 1998, pág. 68). Estos frailes estaban muy bien formados y querían que todos los habitantes de Coro pudiesen tener cierta educación para servir mejor al país.
Tenía razón Aristóteles en afirmar: “El fin primordial de la educación es la consecución de la dicha, por medio de la virtud perfecta”. Los religiosos buscaban fortalecer de conocimientos a los habitantes de Coro y eso enriquecía la ciudad.
El historiador Carlos González Batista, nos habla de este convento: “Se dice que este convento ya existía para 1619. En el convento se celebró un Capítulo Provincial y albergó 40 frailes. El último Guardián del convento fue el padre Florencio Navarro. El convento fue cancelado en 1821”. (Carlos González Batista, Patrimonio Cultural de la Corianidad, Diario La Mañana, 2008). Podemos decir que este lugar brindó una buena educación a todos aquellos que se acercaban a sus puertas.
Quisiera finalizar este artículo de prensa con un pensamiento que suelo escribir diario y enviarlo a las redes sociales y lleva por nombre COMUNICANDO VALORES:
“Los frailes del Convento de la Salceda de Coro, en un pasado, realizaron una hermosa labor de formar al pueblo falconiano con el estudio de la gramática. Hoy continuamos nosotros sacerdotes, religiosas y fieles laicos continuar con este apostolado de sembrar en los corazones de los hombres una cultura educativa que les ayude a ser unos buenos ciudadanos y unos buenos cristianos”.
Nohé Ramón Gilson Reaño.


