Opinión

Confianza hacia el futuro

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Douglas Játem Villa

Al nacer el ser humano no es consciente de que ha nacido. Deberá transcurrir el tiempo necesario para que adquiera conciencia de ello. A partir de entonces, ese ser acomete su vida, su existencia, diferenciando entre el bien y el mal, lo cual significa vivir atendiendo al bien en su múltiple  condición de persona, de miembro de una familia y miembro de su país, es decir como ciudadano.

Lo que puede ser su principal responsabilidad, o deber, consiste en vivir su vida en la mejor y más significativa forma contribuyendo a que su mundo, al final de su existencia , resulte mejor o superior al que él encontró cuando empezó a vivir su vida. Esto es especialmente cierto en estos tiempos durante los cuales nos ha tocado, a cada uno de nosotros, y a los venezolanos en general, sobrellevar tan pésimas condiciones de vida como consecuencia de diversos males, principalmente el tan mal desempeño del gobierno en el cumplimiento de sus funciones.

No obstante, tenemos que perseverar en nuestra meta de vivir la mejor vida posible, lo cual nos exige mantener el ánimo y la disposición requerida al efecto, estando conscientes de que si bien la realidad es bastante angustiante, también es cierto que la historia y la existencia de nuestra patria muestra grandes logros y realizaciones, empezando por la valiosa apreciación de Venezuela que en su época nos dejó Humbold, las enseñanzas de Andrés Bello, el liderazgo de nuestra patria en el proceso independentista de América Latina, con Bolívar y Miranda a la cabeza; la rebelión estudiantil en 1918, el proceso nacional a partir de 1958, las brillantes experiencias de PDVSA, SIDOR y otras, el excelente Sistema Nacional de Orquestas Sinfónicas Juveniles, la excelente y triunfadora Orquesta Cruz Diez, formada por migrantes venezolanos radicados en Madrid, y tantos otros, a cuyo fin les remito a un reportaje periodístico realizado por Goizeder Asua, a quien se puede ver regularmente en el espacio ESGOY por IVC, más otros que periodicaménte he registrado y los cuales muestran el talento y la capacidad de recuperación de los venezolanos en todos los campos del quehacer humano, incluyendo los emigrantes en la diáspora venezolana.

Si se puede, y se debe, afirmar que al lado de los muy terribles males que sufrimos, tenemos la colectividad venezolana, nuestro pueblo, con el talento, el potencial,  la fortaleza, la fe, la esperanza, la confianza y el optimismo realista,  para perseverar y alcanzar el objetivo de volver a transitar el camino del bienestar, la libertad y la democracia.

Un último, pero no menos importante saludo, le corresponde a la Familia Játem, la fundada por Ñaña y Papá Colao en 1905, hace 118 años, en Dabajuro, y ampliada en 1946, hace 78 años, con presencia continua  en Punto Fijo, con todas sus ramificaciones, a todos y cada uno de sus miembros, empezando por Joaquina, con el mayor abrazo de amor, el mejor deseo de solidaridad y el mejor de los sentimientos de felicidad y alegría propios de la navidad y el año nuevo, y la satisfacción del deber cumplido viviendo la mejor vida posible.

Se cree que se debe sentir la satisfacción, combinando aciertos con tropiezos mayores y menores, como el hecho de que el único miembro de la familia con buen sentido del humor haya sido Teté, de haber aportado la contribución ciudadana para que, como se dijo antes, el mundo sea hoy uno mejor que el de ayer.

Con plena conciencia, y sin el menor ápice de inmodestia, reconocemos y agradecemos profundamente las muestras de aprecio de parte de nuestros vecinos que recibe nuestra familia por su participación en el gran esfuerzo de hacer de nuestra comunidad y colectividad una que aporta bienestar a sus miembros. Feliz Navidad y venturoso 2024 VENEZUELA .