China ahorra más de $1.000 millones con la compra de crudo venezolano
China, conocida como la fábrica del mundo, es también un feroz importador de crudo. Para satisfacer tal demanda, se ha apoyado en países sancionados como Rusia, Irán y Venezuela, ya que los envíos procedentes de estos países suponen el 25% de las importaciones del gigante asiático, según datos de la agencia Reuters.
Para Moscú, Teherán y Caracas, cuyas economías se han visto mermadas por las sanciones occidentales y el desplome de la inversión, las compras chinas de crudo suponen un salvavidas para sus ingresos.
En el contexto de las sanciones impuestas por Estados Unidos y otros países a Rusia, Irán y Venezuela, una consecuencia involuntaria ha sido la reducción de los precios de importación de petróleo para las refinerías de China, su principal rival económico.
De acuerdo con los cálculos de Reuters, China ha ahorrado este año cerca de 10.000 millones de dólares gracias a sus compras récord de petróleo a países como Venezuela, Rusia e Irán, los cuales han estado sometidos a las sanciones occidentales.
De esa manera en los nueve primeros meses de 2023, China importó por mar la cifra récord de 2,765 millones de barriles de petróleo diarios (bpd) procedente de Irán, Rusia y Venezuela, según los datos de las empresas de análisis Vortexa y Kpler.
Así, los tres países representaron una cuarta parte de las importaciones de China entre enero y septiembre, por encima de alrededor del 21% en 2022 y el doble de la cuota del 12% en 2020, según el análisis elaborado por Reuters, desplazando a las alternativas de Medio Oriente, África Occidental y América del Sur.
Con información de Banca y Negocios


