Charros venezolanos: los migrantes que se ganan la vida cantando rancheras en Perú
Con un parlante que adaptaron a la silla de ruedas de Maribel, un celular con las pistas grabadas, un recipiente para recolectar monedas, tarjetas de presentación para entregar a los interesados y micrófono en mano, los charros venezolanos en Lima empiezan su día desde muy temprano recorriendo las calles de la capital peruana.
Se trata de Maribel Montemayor y José Parra, dos treintañeros oriundos de Venezuela y con más de cinco años viviendo en Perú. Ellos son una pareja de migrantes que se gana la vida cantando rancheras y difundiendo la cultura mexicana en Lima.
Sin embargo, cuando recién llegaban, como la mayoría de los venezolanos, trabajaban en la informalidad. Él prestó servicio de mototaxi en la ciudad de Huacho, ubicada en la costa central del país y ella vendió golosinas en los semáforos y en las calles de Lima. En ese momento no se habían conocido.
Hace dos años el destino los unió y decidieron empezar una relación amorosa. Después de un cumpleaños de José conocieron una nueva forma de ganar dinero, pues Maribel le regaló un micrófono a su pareja que por hobby le gustaba cantar. Ese día ella descubrió en él una voz potente para el canto, gracias al buen oído que desarrolló cuando era bailarina en Caracas, antes de la amputación de sus piernas.
Desde ese cumpleaños se asomó la idea de trabajar cantando. Fue así como hace más de un año y medio y en plena pandemia del covid-19, unieron sus cualidades y talentos para trabajar juntos de una manera diferente y cumplir con el mismo objetivo: ofrecer a sus hijos (nacidos en matrimonios anteriores) una mejor calidad de vida y un buen futuro.
Además de la música también se dedican al deporte y practican Karate Do, disciplina deportiva que les enseñan a otros niños y con la que Maribel sueña participar en juegos paralímpicos algún día.
Ahora es incierta la posibilidad de quedarse en Perú en los próximos años, pero de lo que sí están seguros es que, durante su paso por tierras incas dejarán el nombre de su país en alto, trabajarán para brindarle una mejor calidad de vida a sus hijos y aprovecharán todas las oportunidades al máximo.
Con información de El Diario


