Bayern Múnich y AC Milan a cuartos de final de la Champions League
Un año después de arder en el Santiago Bernabéu, PSG sigue recogiendo sus cenizas por Europa. Demasiado Bayern para un equipo sin percha, instalado en la maldición.
No es cuestión de Pochettino o de Christophe Galtier, porque tampoco antes fue culpa de Tuchel o de Ancelotti. Noche negra para Verratti, que enterró a su equipo con dos errores que propiciaron los goles de Choupo-Moting y Gnabry: 2-0.
Fiarlo todo a Mbappé fue una mezcla entre arriesgado e imprudente. Desgraciadamente no tiene mejor plan el PSG que ese, esclavo de un futbolista que amenaza con marcharse cada temporada.
Messi, a años luz de lo que fue con Argentina, tampoco fue sostén de un equipo destartalado cada vez que suena la melodía continental. El Bayern es mucho más, en cualquier sentido de la expresión. Como club, como equipo y como esencia.
En una eliminatoria con tan poco margen de error, regalar un gol fue un pecado. Entre tanto, el cuerpo no le aguantó Marquinhos ni media parte. Se agudizó el problema intercostal del brasileño, obligado a retirarse por un Mukiele que tampoco sobrevivió.
El italiano se dejó robar una pelota en el área imperdonable, superado por Goretzka en la presión. El error, más propio de un principiante, le costó la clasificación. Choupo-Moting barrió a la red: 1-0.
El Rossoneri se dio el gran gusto de la temporada. Lejos de sostener el título de la Serie A, la apuesta de Stefano Pioli continuó en la competencia internacional. El equipo italiano igualó 0 a 0 con los Spurs en Londres y se metieron de lleno en los cuartos de final de la Champions League.
Tottenham tuvo una quietud preocupando, no se desesperó a pesar de la derrota que acarreaba de Lombardía, y cuando intentó reaccionar jugó contra el reloj hasta que se quedó con diez hombres por la expulsión de Cristian Romero.
El que se aprovechó de todo eso fue Milan que hizo negocio y cumplió el objetivo.
El primer tiempo tuvo pocas ocasiones de riesgo y se midieron más de la cuenta. A los 11 minutos, un zurdazo de Emerson Royal se desvió en Pierre Kalulu Kyatengwa y no revistió demasiado peligro para Mike Maignan. Luego vino una para la visita con un tiro libre preparado que acabó con un derechazo cruzado de Junior Messias que salió ancho.
Los de Lombardía volvieron a tener oportunidades con un zurdazo de Olivier Giroud que tapó Forster y, tras la expulsión del «Cuti» Romero por doble amarilla, tuvo más huecos que no pudieron aprovechar Sandro Tonali ni el argelino Ismael Bennacer.
Lo mejor del partido se vio en el tiempo de descuento porque, con un jugador menos, Harry Kane estuvo muy cerca de empatar la serie con un cabezazo aunque Maignan, de gran noche, le negó el festejo al gran goleador. En la contra, Divock Origi contó con una situación fantástica aunque el palo se lo terminó negando al belga.
Tottenham, que apostó a no desesperarse, terminó consumido por el reloj y su falta de ideas. Milan consiguió el gran objetivo en la noche de Londres, aguantó el 1 a 0 logrado en Italia, y con el empate 0 a 0 en Inglaterra se metió en cuartos de final de la Champions League.
Con información de Mundo Deportivo/One Football


