Ángel Villegas: Balance del carnaval en Colina con saldo negativo
El mapa mental de buenos carnavales en La Vela, se expresó solo en palabras y boxeo de sombras, en franco contraste con la real y patética situación de abandono en que se encuentra la ciudad, afirmó Ángel Villegas, exalcalde del municipio Colina.
En suerte de lúgubre metáfora, pudiéramos decir que la comparsa ganadora fue la del gobierno, integrada por la desidia, la irresponsabilidad y la desvergüenza. La primera, expresada en el descuido, dejadez, falta de diligencias y cuidados respecto a las áreas previstas para la realización de las actividades.
Agregó Villegas que la irresponsabilidad se coronó por virtud de que el gobierno no llenó las expectativas ciudadanas; defraudó la confianza de las escuelas, organizaciones vecinales y fondos de comercio, entre otros, que de buena fe se involucraron en las festividades; sobre todo, el carnaval infantil.
Y en cuanto a la desvergüenza, quedó consumada en los llamados públicos que hizo la alcaldía a turistas y vecinos de Coro, para que estos al llegar a La Vela, se encontraran con una ciudad llena de basura por los cuatro costados, y sus playas igualmente sucias y afectadas por los desbordes de cloacas que dan al mar. Bochorno total para los propios, indicó el vocero.
Recordó que vivió en primera persona los carnavales «Arena, Sol y Mar» de La Vela, durante mi ejercicio como alcalde; un pacto colectivo, donde la alcaldía fue ente rector de una tradición que llegó a ser, en la década de los años 90, el hecho carnestolendo más importante y representativo del Estado Falcón.
El entramado teorético que moduló tal resultante de esta tradición como espacio de desarrollo turístico y de proyección de la imagen de nuestra ciudad, trajo aparejado conocimientos específicos, habilidades, competitividad, profesionalismo, mística cultura ciudadana, seguridad, medio ambiente y derechos humanos.
Dentro de los derechos humanos, siempre fue de primer orden, el respeto al derecho superior de nuestros niños; y por ello, nos asiste total autoridad moral para rechazar lo acontecido en el desfile principal de carnaval infantil de este 2.023, que traduce una repudiable falta de respeto a los niños participantes por parte del gobierno municipal; y no solo se trata de mi punto de vista. El caos de la organización gubernamental se puso de manifiesto desde el inicio, cuando las escuelas, los infantes y sus familiares, fueron convocados para la Av. Bolivar, a 3pm., esquina del colegio «Antonio Dolores Ramones», y eran las 5pm sin que hiciera acto de presencia ningún representante de la alcaldía. Dos horas de espera bajo el inclemente sol, sin ni siquiera el logico suministro de agua a los participantes, precisó.
Además de la tardanza, muchas otra fallas: Faltaron los cierres de calles y funcionarios de seguridad a lo largo del recorrido, lo cual trajo como consecuencia que la gente tuviera que soportar la circulación de vehículos en medio del desfile; falta de decoración mínima y elementos motivadores en el trayecto; ausencia total de actividades recreativas y de atención a los infantes por parte de personal propio para este fín; alcantarillados sin enrejados, con el riego inminente de causar accidentes innecesarios (lo cual ocurrió); notoria disminución de turistas y visitantes que por razones obvias afectó el movimiento económico que era habitual en otros tiempos.
Y para colmo de los colmos, al llegar al final del recorrido, los agotados niños y las escuelas que no se retiraron (varias lo hicieron), tuvieron que sufrir otra indignante espera, pues había problemas con la tarima que para ese momento era que se montaba; ausencia de decoración, coreografía y de los acostumbrados refrigerios y cotillones para los niños, entre otros detalles.
¡¡Que falta de respeto; que atropello a la ciudadanía por parte del gobierno municipal; de manera particular, por parte del alcalde Rubén Molina.
Un aspecto altamente positivo, en medio del caos gubernamental, lo fue el esfuerzo, el empeño y la mística de la sociedad civil, representada por escuelas, organizaciones ciudadanas y fondos de comercio, quienes a pesar de la nula organización y los poquísimos, insignificantes y tardíos recursos aportados por el gobierno municipal, pusieron de manifiesto la relevancia de la participación ciudadana, y gracias a ellos, exclusivamente, no solo fue posible la vistosidad y colorido del desfile, sino que manifestaron plenamente sus talentos y capacidades; sacaron a flote su propia luz y brillaron en medio del abandono gubernamental, dijo finalmente Ángel Villegas.
Luis Hidalgo, CNP: 13.501


