Glencore, Peabody y Heeney evalúan acuerdos para producir carbón en Venezuela, según Bloomberg
Glencore Plc, Peabody Energy Corp. y Heeney Capital evalúan acuerdos para producir carbón en Venezuela, mientras el impulso de la administración de Donald Trump para que empresas aliadas de Estados Unidos desarrollen los recursos naturales del país se extiende más allá del petróleo.
Glencore y Peabody están trabajando conjuntamente en una posible oferta por activos ubicados en el estado Zulia, el corazón de la industria del carbón de Venezuela, según personas familiarizadas con el asunto.
Heeney Capital, una firma de inversión con sede en Nueva York, trabaja con la compañía minera Drummond Co., con sede en Alabama, en una propuesta separada para posibles activos en Zulia, dijeron las fuentes, que solicitaron no ser identificadas debido a que las conversaciones son privadas. Según estas personas, Drummond envió representantes a la región el mes pasado.
Glencore, con sede en Suiza; Peabody, con sede en St. Louis; y Drummond declinaron hacer comentarios. Heeney, el Ministerio de Información de Venezuela y la empresa estatal Carbones del Zulia S.A. no respondieron de inmediato a las solicitudes de comentarios.
Venezuela, que alberga algunas de las mayores reservas de crudo del mundo, cuenta con aproximadamente 730 millones de toneladas métricas de reservas de carbón, una de las mayores cantidades de Sudamérica, según la Administración de Información Energética de Estados Unidos (EIA).
Sin embargo, la producción de carbón se ha desplomado desde su máximo registrado hace un cuarto de siglo, afectada por el mismo tipo de abandono y falta de inversión que ha deteriorado la industria petrolera del país.
Producción en mínimos
Venezuela produjo aproximadamente 350.000 toneladas cortas de carbón en 2024, frente a unos 8,7 millones de toneladas en 2000, de acuerdo con datos de la EIA.
Las autoridades han intentado reactivar la industria. La producción se reanudó en las minas Paso Diablo y Mina Norte, ubicadas en la cuenca del Guasare, a finales de 2024.
A comienzos de septiembre, el Departamento del Tesoro de Estados Unidos flexibilizó las sanciones sobre el sector carbonífero venezolano, autorizando determinadas operaciones comerciales y servicios, además de negociaciones para nuevas inversiones en la industria.
Peabody participó en marzo en una delegación minera organizada por el Gobierno estadounidense que visitó Caracas. La compañía anteriormente tenía una participación en la empresa que operaba la mina Paso Diablo, en Guasare, antes de que Venezuela decidiera no renovar su concesión en 2013.
Por su parte, Drummond y Glencore son importantes productores de carbón en la vecina Colombia.
Control operativo
Las conversaciones entre Venezuela y las compañías se han concentrado en el control de las operaciones y los derechos para comercializar la producción, en lugar de una adquisición directa de las minas, según las fuentes.
Este esquema es similar al modelo que otras empresas mineras están utilizando en Venezuela tras la salida del poder del antiguo líder Nicolás Maduro en enero, luego de la intervención de fuerzas estadounidenses.
La reactivación de la industria carbonífera venezolana requeriría grandes inversiones en nuevos equipos e infraestructura. Esto podría dificultar que los productores venezolanos compitan con los suministros de menor costo provenientes de la vecina Colombia.
También existe incertidumbre sobre si habrá suficientes compradores para el carbón una vez que las minas vuelvan a operar a plena capacidad, debido a que la demanda mundial actualmente se encuentra sostenida por interrupciones de corto plazo en la oferta y el comercio.


